El Blog del Profe Miguel

Un blog muy personal

ExpoCómic 2010

Hoy María y Raquel me han sacado de casa y me han llevado a Expocomic… con dinero!!!

Expocomic 2010

He aprovechado para hacerme con algunas novedades y otras que no lo son tanto: El tercer tomo (y último, gracias al FSM) de Inside Moebius, La edición con guión de La Liga de Los Hombres Extraordinarios, el maravillosos Invierno del Dibujante, de Paco Roca, una sorpresa agradabilísima llamada Café Budapest, de cuya existencia no tenía yo noticias, y el primer volumen de  Conejo Frustrado, merecidísimo ganador de este año en la categoría Webcomic. Además, aprovechando que el autor estaba por allí nos hemos acercado a que nos firmara y he aquí el resultado:

Rodolfito demostrando que es el único responsable del fracaso del informe PISA

y aquí el autor trabajando:

Mike Bonales, aparte de un grandísimo autor, un tipo simpático de verdad.

Además el día ha sido intenso, aquí con unos amigos:

Algún día tendré un disfraz como estos.

O como este...

He aprovechado para hacer una visita a los de Rantifuso, que les tenía olvidados, al menos desde el nº 6. He hecho la visita en dos tandas porque en la prmera no tenía dinero. Aquí están: se esconden, pero se les reconoce, son ellos:

Los Rantifusos disimulando.

En fin, que mucho libro, mucho Comic, mucho Otaku, muchas risas y María, en cuya compañía siempre se aprenden cosas interesantes.

María alzando el trofeo del día: Una lámina de Azpiri, original, firmada... ¡y gratis!

En cuanto al Expocomic en sí, pues la verdad es que me lo he pasado bien, pero hay que reconocer que le falta mucho para convertirse en una feria de comic a la altura de la de Barcelona o la de Angoulême. Esta se ve en un par de horas, y eso parandose en todos los puestos, tenía pocas propuestas, pocas o ninguna presentación de libros, ninguna conferencia, y las firmas, siendo buenas, carecían de las grandes estrellas internacionales. En resumen: una feria en pañales que tendrá que ir creciendo con los años.

A lo mejor en abril nos dejamos caer por la de Barcelona…

El imperialismo en viñetas

Ahora que Wikileaks está desempolvando toda la documentación de la invasión de Irak, quizá es el momento apropiado para leer este libro:

Es Comic, y de los buenos. Es una adaptación de un libro anterior de Howard Zinn, que aparece como narrador en este. En él se detalla la historia de imperialismo Estadounidense desde finales dle siglo XIX con las masacres de los nativos americanos hasta la más reciente invasión de Irak.
Empieza hablando del imperialismo interior, de como unos cuantos especuladores y banqueros (de apellidos reconocibles: Rockefeller, J.P.Morgan, etc) esclavizaron a sus propios conciudadanos con el apoyo del goierno que encarceló, torturó y asesinó a aquellos que se atrevieron a disentir o a protestar. Ese modelo de imperialismo fue utilizado en la invasió de Cuba y Filipinas. Ambas invasiones se planearon y ejecutaron con el único objetivo de defender los intereses americanos (algunos intereses de algunos americanos).
Cuando este modelo de organización social reventó con las huelgas y el avance del socialismo, sindicalismo y anarquismo, se utilizó el enemigo exterior para crear un monstruo llamado nacionalismo, que sirvió para acabar con la lucha de clases y convertirla en una lucha de países. Por ahí vinieron las dos guerras mundiales.

No les cuento más, si quieren saber como sigue la historia y cómo enlaza con las Guerras del Golfo y la invasión de Irak tendrán que comprarlo y leerlo.
A mi me ha gustado mucho, he aprendido muchas cosas que ignoraba sobre la historia de España y de los movimientos obreros y sociales en los EE.UU. durante el siglo XX.
No se lo pierdan, son 22 eurillos que se pagan con gusto.

¿Esta Usted de Broma Sr. Feynmann?, de Richard P. Feynmann

La biografía de un tipo que participó activamente en el Proyecto Manhattan, que recibió el Premio Nobel y que desfiló por las calles de Rio de Janeiro formando parte de una escuela de samba da para varios volúmenes. Sin embargo, no es esta una biografía al uso, sino una colección de anecdotas, relatadas por el propio Feynmann a Ralph Leighton y ordenadas (casi) cronológicamente.

El libro se centra en consolidar la imagen de excéntrico que Feynmann tenía y que a él le encantaba cultivar, y pasa de puntillas por las cuestiones relativas a sus descubrimientos científicos, lo cual se agradece si uno no está muy puesto en física cuántica y por los aspectos más dolorosos de su vida (la muerte de su primera mujer y los conflictos éticos que le produjo participar en la creación de la bomba atómica).

Sin embargo se emplea con saña contra la matemática moderna y su implantación en las escuelas al principio de los años 70 (sonoras ovaciones) y los sistemas educativos basados en la transmisión de información sin contar con la experimentación ni el contacto con la realidad (vítores y aplausos), hasta el punto de poner a caer de un burro el sistema educativo brasileño en presencia de toda la plana mayor del Ministerio de Educación, Ministro incluido (hagamos la ola). Además fue un excelente comunicador, me cuentan que nadie como él fue capaz de hacer la física accesible y comprensible a sus alumnos y fue un apasionado de la educación, tanto que se negó a aceptar trabajos en los que no tuviera que dar clase a alumnos de licenciatura, aún cuando estos fueran más interesantes económicamente o le permitieran trabajar junto a los mas grandes (Einstein, Openheimer,…).

A ratos el tipo resulta un pelín cargante, puesto que tiene uno la sensación de que lo hace todo y además lo hace todo bien (dibujar, hacer música, abrir cajas fuertes, calcular…), pero termina cayendo bien porque en el fondo es un espíritu libre que hace lo que le viene en gana, en cada cosa que hace se deja la piel y se mueve por el mundo con absoluta libertad para decidir qué camino debe seguir su vida.

Este libro es de los que dejan huella, no se lo pierdan. Si alguno de mis alumnos del año próximo está leyendo esto, que se vaya preparando, porque estará entre las lecturas recomendadas para el curso 2010-2011.

“Fantasmas”, de Chuck Palahniuk

Querido Rinzewind:

Aunque no tengo el place de conocerte personalmente, tengo mucha confianza en tu criterio literario, así que guiado por él me propuse leer algunas cosillas de Chuck Palahniuk. Ya había leido El Club de La Lucha y hace poco leí Asfixia. Ambos me encantaron, pero del segundo me pareció excesiva la carga escatológica.

Al empezar a leer Fantasmas, las primeras páginas me parecieron muy interesantes: nunca había leido una presentación de personajes tan original. Poco elegante, demasiado tosca, pero original. Sin embargo, al leer la primera historia, me quedo con la sensación de que detrás del lenguaje explicito, soez, no queda nada. La historia es tan simplona que uno tiene la impresión de haberla leido en forma de leyenda urbana en algún correo basura (un lugar común con el primer capítulo de Asfixia)

Probablemente el libro luego remonte y se convierta en una buena historia, pero de momento se va a quedar en la estantería un par de semanas. Le daré una segunda oportunidad más adelante, pero ahora tengo cosas muy interesantes que leer y no estoy para perder el tiempo con guarrerías.

Atentamente:

El Profe Miguel.

“La Leyenda Del Santo Bebedor”, de Joseph Roth

Este libro no estaba en la lista inicial, pero ya saben ustedes que soy un maestro en saltarme cualquier atisbo de planificación.

Vi la película hace muchos años,allápor 1988, en los cines Renoir, donde me pasaba las tardes, en lugar de ir a clase o dedicarme a estudiar. Entonces el cine era mi principal prioridad. Me encantó. La ví varias veces mientras duró en cartelera, y luego alguna vez más en los cineclubes de los Colegios Mayores, donde podías ver buenas películas por unas 100 pesetas (para los muy jóvenes, alrededor de 60 céntimos) y si eras de verbo fácil y fluido podías ligar con enorme facilidad.

Sabía que estaba basada en un cuento de Joseph Roth, pero hasta el otro día no tuve curiosidad por leerlo. Estaba en una librería seleccionando libros para llevarme de fin de semana, y de repente lo ví en el estante y pensé que había llegado el momento.

Me lo leí de un tirón, yendo de copiloto, en menos de una hora. No tiene mucho mérito, pues es un cuentecillo de menos de 80 páginas de letra bien grande, pero de una profundidad majestuosa. Es la historia de un vagabundo en París (un clochard) que de repente se encuentra con un hombre que le hace una propuesta: le prestará un dinero que deberá devolver en la iglesia de Sainte Therèse des Lisieux. A partir de ahí, al vagabundo le van ocurriendo una serie de circunstancias que le acercan y le alejan sucesivamente de su objetivo: devolver los 200 francos. El libro es una profunda reflexión sobre los valores y la integridad del ser humano y sobre la dificultad de permanecer fiel a uno mismo. Pero esta es mi lectura, y esta, como todas las grandes obras, tiene una diferente para cada lector; les animo a encontrar la suya.

Para engordar un poco el volumen se han añadido un prólogo irritante de Carlos Barral, que hace una apología de los borrachos, demostrando claramente que jamás le tocó convivir con un alcohólico. Y un epílogo que le añade un poco de mistica tanto al relato como a su autor.

Merece la pena leerse, aunque si lo pueden encontrar en la biblioteca municipal, tal vez sea la mejor opción, puesto que sale carillo.

Y si no les gusta leer pueden ver la película (en Youtube la tienen dividida en 12 capítulos y en español), que es una obra maestra, y tan fiel al libro que los diálogos están copiado palabra por palabra.

Por cierto, que ya que estaba, pillé también, del mismo autor, Izquierda y Derecha, una nueva traducción de A Diestra y Siniestra, recién publicada. Ya les contaré.

“Una vida en China”, de Li Kunwu y P. Ôtié

De este libro oí hablar en mi programa favorito de radio (la radio, cómo no). Es la historia de la Revolución China, liderada por Mao, vista desde la perspectiva de un niño que nace con la misma revolución y vive su infancia inmerso en esa locura.

El dibujo es magistral, como pocos que yo haya visto. Nada de “linea clara” , ni vaciados al estilo  Frank Miller (copiado hasta el aburrimiento), ni ninguno de los estilos europeos actuales: es trazo firme, barroco, expresionista a veces. Pasa de la caricatura al retrato con una facilidad pasmosa, y define a los personajes con precisión de cirujano: Sabemos cómo es el padre del protagonista desde la primera viñeta, como si le conociéramos de toda la vida, solo con mirar la expresión de su cara. Eso sólo está al alcance de los maestros.

Y en cuanto a la historia, en una primera lectura se queda uno con la sensación de que es poco profunda, y se espera un poco más de rigor o de análisis de las situaciones. Pero si se vuelve a leer se comprende que es la Revolución China contada por un niño de 10 años que la vive en primera persona. Sólo desde ese punto de vista se pueden contar las atrocidades cometidas en nombre de “la libertad” sin juzgarlas, solo presentándolas tal cual fueron.

En resumen, que me ha gustado muchísimo, sin duda el mejor comic que he leído este año, más incluso que Puta Guerra!, de Tardí. Espero con ansiedad la aparición del segundo volumen para el otoño.

“Asfixia” de Chuck Palahniuk


Ya me lo habían advertido: Un libro de Palahniuk puede calificarse con muchos adjetivos, pero “agradable” no es uno de ellos. Tampoco lo son “amable” ni “sencillo”.
Asfixia es la historia de un adicto al sexo que acude a terapia solo para “pillar cacho”, que arrastra unos tremendos traumas infantiles fruto de una madre psicótica, que sobrevive haciendo de figurante en un alucinógeno (textualmente) parque temático y simulando ataques de asfixia en restaurantes para que otros comensales le salven la vida y se sientan en duda con él. El protagonista se rodea de una cuadrilla de personajes, cada uno menos cuerdo que el anterior, de manera que al final llegas a la conclusión de que el único que ve las cosas como son y que de verdad está en sus cabales es él, y te acaba cayendo bien. Incluso le coges cariño al tipo.
La historia está muy bien llevada, casi tanto como en El Club de la Lucha y las situaciones van enganchando unas con otras de manera magistral, salvo, tal vez, el final de la historia del médico de su madre, que está un poco traída de los pelos, pero que no deja de sorprender. La novela es divertida en algunos momentos, incluso tiene momentos tronchantes. Para que se hagan una idea, el protagonista es un poco “Me llamo Earl” pero un poco más inteligente, resentido con e mundo y adicto al sexo.
Sin embargo, el lenguaje crudo, soez a veces, las situaciones descarnadas, presentadas tal cual, sin metáforas ni anestesias, sobre todo al principio, hacen que la lectura se ponga muy cuesta arriba y haya que hacer un esfuerzo por no tirarlo a la papelera. Pero si se consigue atravesar la barrera de las 60 páginas, hay que reconocer que es un libro que engancha. Yo me lo he leído en dos sentadas, en menos de 24 horas.

Se lo recomiendo vivamente si son ustedes aficionados a las emociones fuertes y tienen más de dieciocho años.
Por cierto que en 2008 se hizo una película que no se si llegó a estrenarse en España, aunque el IMDB dice que sí (el 21 de noviembre de 2008, al parecer) el trailer AQUÍ.

Preparando el verano

Como mañana cojo vacaciones, esta tarde me he ido con Raquel a Madrid a comprar los libros que me voy a leer este verano (en realidad el mes de julio, a primeros de agosto tendré que ir a por más, si no antes). Tras gozar de un café en el Starbucks ( me dirán lo que quieran, pero no hay un granizado como el del Starbucks) nos dirigimos a nuestra librería favorita y a otra que no lo es tanto pero que tiene de todo.

En definitiva, que lo que ha caido es lo siguiente (por riguroso orden de preferencia):

Inside Moebius.

El segundo tomo del ajuste de cuentas que se tiene Jean Giraud con su pasado y con su presente. Ya hable aquí hace poco del primer tomo, que me impresionó tanto que no puedo dejar de leer el segundo. En Francia ya van por el quinto…

Una vida en China.

Otro comic, esta vez chino, de Li Kunwu concretamente.

Li Kunwu nació y se crió en tiempos de Mao, y es uno de los ilustradores y dibujantes más importantes de China, que ha pasado los últimos 30 años dibujando carteles de propaganda para el Partido Comunista. Ahora pone en papel sus recuerdos de la revolución cultural y nos muestra lo que fue la vida en la segunda mitad del sigo XX en China.

Lo he comprado porque oí hablar de él en la radio y me pareció una buena manera de meterme en un tema que me llama mucho la atención pero del que desconozco absolutamente todo: La Revolución Cultural China.

Los pálidos señores con las tazas de moka.

de Herta Müller, la poetisa Premio Nobel de 2009. Hace muchos años que no leo nada de poesía, es posble que lo último que leí en poesía fuera  T.S. Eliot (ahí es nada). Le tengo ganas porque es un libro muy bonito y ya saben ustedes que me pirran los libros con ilustraciones.

Además es uno de mis regalos de cumpleaños.

Fantasmas

y

Asfixia

De Chuck Palahniuk. Ya leí en su día El Club de la lucha y me impresionó mucho su estilo y la forma de llevar al lector por caminos angustiosos. Entre eso y que Rinzewind se está poniendo un poco pesado con el señor Palahniuk, he decidido que si el año pasado fue el verano de Sandor Marai, este va a ser el de Chuck Palahniuk (es que yo a Rinzewind le tengo mucho respeto, que quieren que les diga…).

Por supuesto que al menos otros tantos tienen que caer durante el verano, pero esto, para empezar no está mal. Les prometo comentarlo uno a uno según vayan cayendo (he oído risas al fondo?)

Inside Moebius


A estas alturas, no le voy a descubrir a nadie quien es Jean Giraud. Para los muy jóvenes o los muy ajenos al mundo del cómic europeo (“El manga es una plaga“) diré que es el padre del Teniente Blueberry y creador de un universo muy particular, poblado por seres fantásticos, como Arzak (no, no es el cocinero), o John Difool, protagonista de El Incal. Moebius firma con dos nombres, cuando dibuja a Blueberry, un comic-western de corte muy clásico firma como Giraud y cuando se mete en sus mundos personales es Moebius.
Si aún no han leido El Incal o El mundo d Edena o El Garage Hermético, deberian ponerle remedio esta misma tarde.

La firma de Moebius puede verse en multitud de películas de Ciencia-Ficción, solo por citar algunas: Star Wars (El mundo de Coruscant es suyo, y los cazas imperiales tambien), Alien, El Quinto Elemento, TRON, Abyss,…. Piensen en una, la que quieran, seguro que dentro hay diseños suyos o copiados de ideas suyas (por ejemplo el cazador de Jumanji se parece sospechosamente al Mayor Grubert, de El Garaje Hermético).

La serie de Blueberry, llevaba guión de Jean-Michel Charlier, y el binomio Giraud-Charlier funcionó muy bien hasta la muerte del último en 1989. Al igual que ocurriera con Uderzo y Goscinny, el dibujante decidió tomar las riendas del guión y creó una aventura donde se mezclaba el western más clasico  con una aventura de zombis. El hijo de Charlier montó en cólera y la publicación de Blueberry 1900 sigue aún en suspenso.

Este conflicto con el hijo de Charlier le condujo a enterrar el personaje durante varios años, de la disputa se da buena cuenta en el libro del que (al fin) les hablo hoy.  La excusa para arrancar es el abandono por parte de Giraud del uso de la marihuana y la sequía creativa que ello le provoca. Pero solo es eso: una excusa, porque empieza un viaje interior a través de su desierto personal y un ajuste de cuentas con sus personajes mas emblemáticos, en particular con Blueberry, que le acosa exigiéndole un guión y con Bin Laden, al que le pide explicaciones del atentado del 11-S (y es cruelmente castigado).

El que se ha publicado en España es un compendio de los dos primeros volúmenes (en Francia ya se han publicado los seis volúmenes de la serie completa). Si ya han ledio antes cosas de Moebius-Giraud esta es una obra esencial para entender su mundo interior  y comprender como funciona la mente de un artista en periodo de crisis creativa. Si no tienen la fortuna de haberlo leído, es un buen punto de partida para empezar, podrán elegir su personaje favorito (a falta de John Difool, cuya aparición espero en próximos volúmenes) y empezar a seguirle.

CALIFICACIÓN: Imprescindible… si les gusta el comic.