El Blog del Profe Miguel

Un blog muy personal

Diez claves para ser un buen profesor

Llevo una temporada en fase de reflexión sobre la tarea docente en general y la mía en particular, que desembocó en una evaluación explosiva, la cual, según me cuentan, sentó bastante mal entre mis compañeros de claustro. Creo que las cosas (y las clases) se pueden hacer de otra manera y que para mejorar tenemos que cambiar.

Pero ¿qué es lo que hay que cambiar?¿y cómo? ¿en qué dirección tenemos que caminar para avanzar? Eso lo debe decidir cada uno, después de una reflexión serena y muchas horas de conversación civilizada,  porque no todos trabajamos igual y no todos cometemos los mismos errores. Así que ahora ando a la búsqueda de pistas que me ayuden a cambiar todo lo que hago mal y mejorar todo lo que no termino de hacer bien.

A través del twitter de Dolores Álvarez me llega un enlace con alguna orientación sobre esto. Se llama Diez claves para ser un buen profesor, y empieza así:

Los/as grandes docentes…
 
10 – Escogen y eligen sus batallas: lo que es realmente importante y una prioridad, o lo que no lo es
 
9 – Rara vez se quedan detrás de su mesa, y rara vez se sientan. Saben que el verdadero trabajo se hace “en las trincheras”, y por eso recorre el aula
 
8 – No tienen miedo de pedir disculpas y admitir sus errores: saben lo importante que es correr riesgos en el aula y que la toma de decisiones sobre las cosas nuevas, las innovaciones, que aporten al aula es una gran responsabilidad
 
7 – Son reflexivos/as y se toman su trabajo como algo personal: cuando las cosas no salen según sus previsiones, se toman su tiempo para reflexionar y considerar formas alternativas… para la próxima.
 
6- Son excelentes conversadores/as. Pueden conseguir un aula llena de estudiantes debatiendo, con facilidad: son maestros y maestras de las preguntas y planteamientos que llevan al alumnado a un nivel superior de reflexión
 
5 – Pueden justificar y explicar sus decisiones a sus colegas, a las familias y a los alumnos y alumnas. Nunca hacen las cosas solamente porque “siempre se han hecho así”

Sigan leyéndolo en su sitio original, sobre todo si se dedican ustedes a esto de enseñar. Tal vez les ilumine el camino.

Enseñanza pública

La escuela pública es imprescindible. Puede resultar paradójico que un propietario-trabajador de una escuela privada-concertada afirme esto, pero no lo es en absoluto.

La escuela pública no solo debe existir, sino que debe ser de calidad, de mucha calidad. La Escuela pública deber fijar un estandar que los demás debemos esforzarnos por superar, y cuanto mejor sea la pública, mejores tendremos que ser los demás. Es cierto que la competencia obliga a mejorar, pero la competencia con lo público, porque si lo público no existe, la única competencia posible es la de los precios y eso provoca una perdida de calidad en el servicio.

Vaya por delante que la experiencia (en la pública, privada y concertada) me dice que los mejores profesionales están en la pública. He visto a profesores funcionarios obrar milagros todos los días, y la mayor parte de mis modelos son profesores de la pública. Esto no significa que todos los buenos estén en la pública ni que todos los de la pública sean buenos. De hecho también ocurre lo contrario: los peores profesores están en la pública, y la calidad media del profesorado funcionario es bastante mediocre.

Los profes de la pública afirman que ahora mismo la enseñanza pública ya es de calidad. Sintiendolo mucho no lo es. Y hablo con el conocimiento de causa que me da el haberme criado en ella, haber llevado a una de mis hijas a ella y haber trabajado allí.

Es cierto que tienen poco medios (ahora muchos menos con los hachazos recortes en presupuestos y personal), pero tampoco muchos menos que en la concertada, y el material que manejan es el mismo que nosotros, solo que se maneja de manera diferente.

La disciplina, por ejemplo es la gran asignatura pendiente en nuestros institutos.

Tengo muchos amigos profesores de la pública, y todos se quejan de la ausencia de disciplina y respeto en sus alumnos, y como consecuencia los profesores huyen de los cursos de ESO hacia el bachillerato, donde solo quedan “los que quieren estudiar”. Pero cuando les preguntas que medidas se toman contra aquellos alumnos que hablan sin respeto a un profesor o a un compañero o que usan el móvil o fuman en el centro y en general, todos, me dicen que lo ponen en conocimiento del Jefe de Estudios… y ya. Aplicar las normas de convivencia es un trabajo duro: regañar al alumno, telefonear a los padres, diseñar un castigo educativo, aplicarlo, recogerlo… es mucho trabajo. Quizá demasiado para un profesorado acostumbrado a hacer las horas justas de permanencia en el centro y salir disparados cuando estas terminan. Es una anecdota muchas veces contada, pero real como la vida misma:

El profesor de la pública dice: Hoy es el peor día de la semana, tengo cuatro clases seguidas. Y el de la concertada replica: Hoy es el mejor día de la semana,  solo tengo cuatro clases, y encima seguidas.

Quizá la imposibilidad de perder el puesto de trabajo cause una cierta “institucionalización” en algunos profesores, que se vuelven burócratas de la enseñanza, que se conforman con ir al Instituto, dar sus clases y marcharse a casa lo más rápidamente posible. Ojo, no estoy en contra de que sean funcionarios, pero un regimen disciplinario más riguroso para profesores incompetentes es imprescindible.

Una de las frases que más repiten los profesores de la pública es: Yo quiero que quiten la ESO y me devuelvan el BUP. Tan triste como cierta y repetida. Muchos profesores, especialmente en la pública, echan de menos aquellos tiempos en los que podían desembarazarse sin problemas de aquellos alumnos poco motivados o directamente poco dotados. Tiempos en los que podían dedicarse a explicar ecuaciones o figuras retóricas sin preocuparse por educar. Estimados compañeros: Lamento comunicarles que el sistema educativo ha cambiado. Ahora la educación va por otros caminos y persigue otros objetivos muy distintos de la transmisión de información. La ausencia de compromiso con la educación es un mal de muy dificil cura: No es frecuente que los profesores permanezcan voluntariamente con un alumno al que han castigado a permanecer en el centro más allá de la hora de salida, o durante los recreos. En lugar de eso se prefiere hacer la vista gorda con las faltas o descargar la responsabilidad en el jefe de Esudios. Y los alumnos lo saben. Saben que en la mayoría de los casos sus acciones quedarán impunes.

Es cierto que la educación pública adolece de muchas cosas, pero los profesores también deberían hacer un poco de autocrítica y pensar que parte de la culpa de la pérdida de calidad recae sobre sus espaldas.

Matemáticas en el Centro Comercial

Todos los años en Secundaria del Colegio Valle del Miro hacemos una actividad fuera del colegio para cerrar el trimestre. En general es una jornada de convivencia sin más sentido que el de practicar un poco de deporte y estrechar lazos entre compañeros y con los profesores.

Pero este año se me ocurrió que además podríamos darle un sentido curricular y orientarlo (como no) a las Matemáticas dandoles a mis alumnos la ocasión de practicar las herramientas y conceptos trabajados en clase.

Lo cierto es que la primera idea iba orientada a mis alumnos de Matemáticas A (4º ESO) que ya han terminado la parte de Estadística, pero con un poco de esfuerzo e imaginación ensegida salen actividades para los de Matemáticas B e incluso para los de 3º (por supuesto no iba a dejar fuera de esto a mis chicos). Más abajo les he puesto el enlace para descargar los ejercicios. Es un pdf, pero si lo necesitan en formato ODT,  DOC, DOCX… solo tienen que pedirlo. Como siempre, estan bajo licencia CC, o sea que pueden usarlos con total libertad, modificarlos, etc siempre que se usen con fines puramente educativos y sin ánimo de lucro. Si además me escriben un e-mail para decirme que lo van a usar, yo se lo agradeceré.

Pero no todo va a ser Matemáticas, así que aprovechando las ofertas de grupos, contratamos una clase de esquí en la pista de nieve, con materiales y profesores incluidos (salvo los guantes y los calcetines, por motivos evidentes, que también se pueden comprar allí mismo).

En total, con el viaje en autobús incluido, a cada alumno le costó la jornada de Matemáticas y esquí por debajo de 40 euros, lo cual está bastante bien dados los tiemos que corren.

Para terminar la jornada, les dejamos una hora y media de vagabundeo para que pasearan (en grupos, nunca solos) hicieran compras, miraran escaparates… y regresamos al colegio alrededor de las 9 de la noche.

Si alguno de los que me leen le apetece repetir la actividad con sus alumnos, este es el proceso a seguir:

  1. Ponerse en contacto con la dirección del Centro Comercial para avisar de que van a ser invadidos por una manada de adolescentes que andarán por allí midiendo, contando, preguntando, cronometrando… Los de seguridad deben estar avisados por lo que pueda ocurrir. La persona de contacto es Minerva Ruipérez . Y estará encantada de atenderles.
  2. Una vez que la solicitud ha sido aprobada por al dirección del Xanadú hay que contactar con los responsables de Madrid Snow Zone (la pista de nieve). A mi me atendieron Patricia Duchel y Marta Gómez. Supereficientes, amabilísimas y muy tolerantes con mis retrasos y mis despistes enviando documentos y pagando reservas. Mil gracias a las dos, por cierto.
  3. Si los profesores van a ir a preparar las actividades unos días antes, es conveniente pasarse antes por la gerencia del Centro (con copia de los correos donde se indique cuando se va a realizar la actividad) y avisar de que a lo largo del día habrá unos señores midiendo y contando cosas por allí. El Jefe de Seguridad es un señor muy educado, muy amable, pero que da mucho miedo.
  4. Clasificar a los alumnos por nivel de esquí: A (nunca ha esquiado), B (Alguna vez esquió) yo C (Esto del esquí está controlado) y enviar dos listas: Una a la dirección del Xanadú con los Nombres, edades y DNI de los alumnos y profesores al cargo y otra a Madrid Snow Zone con los nombres, edades y nivel de esquí de los alumnos, para adjudicarles el monitor adecuado.

Un consejo: Háganse acompañar por profesores de Ed. Física o por aficionados al esquí. En mi colegio los profesores de Matemáticas son de natural sedentario y no se suben a unos esquies ni locos. Lo digo porque por cada 15 alumnos, un profe (o padre-madre que acompañe a los niños) puede entrar a esquiar gratis un par de horas (1 h 45′).

 

Clic aquí para descargar los Ejercicios de Matemáticas en el Xanadú.

 

La reforma de la ESO que no será

Hace algun tiempo ya les hablé de la nueva reforma de la ESO para el curso 2012-2013 a partir de un artículo en El País donde se anunciaba la buena nueva. Ayer en el mismo diario se desgrana el grueso de la reforma y las reacciones de los sectores implicados. A grandes rasgos:

  • Reorganización del 4º curso de ESO en tres itinerarios. Ciencias (Física y Química, Biología y Geología y Tecnología), Letras (Latín, Música y Plástica) y  orientado a FP (Alimentación, nutrición y salud, Ciencias aplicadas a la actividad profesional y Tecnología).
  • Los alumnos que no titulen recibirán un certificado de las Competencias Básicas adquiridas y el grado de adquisición.
  •  Se podrá acceder a los ciclos de de FP de Grado Medio directamente desde un PCPI (Plan de Cualificación Profesional Inicial, una especie de FP de grado cero), y a los de Grado Superior desde los de Grado Medio a a través de un curso puente.
  • Se podrá acceder a los PCPI con 15 años.
  • Se flexibiliza el acceso a la FP para profesionales que quieran reciclarse, convalidándoles ciertos módulos por años de experiencia.
  • Se potencia la Formación Profesional on-line, pasando de 8 a más de 100 titulaciones disponibles en la red.

Partiendo de que lo ideal sería que dejasen el sistema educativo en paz de una puñetera vez y no lo “arreglasen más”, hay cosas positivas y otras que no lo son tanto:

  • Es positivo que se simplifique la estructura de 4º. Para la organización interna de los centros es mejor, y también para las familias, que lo tendrán más fácil para entender que es lo que está estudiando su hijo.
  • Es muy negativo que se pueda acceder a la FP de grado Superior de cualquier manera. Ahora mismo, estos ciclos funcionan como la mitad de un primer ciclo de algunas carreras universitarias, y de hecho con un Ciclo de Grado Superior se accede directamente a 2º de carrera en algunas titulaciones, y esto es posible porque para acceder a los ciclos de Grado Superior, era imprescindible terminar el Bachillerato, el cual ya da acceso a la Universidad.
  • Que los alumnos puedan acceder a la FP de grado medio sin titular me parece extremadamente grave. La piedra angular de la reforma que supuso la LOGSE frente a la EGB+BUP era prolongar la enseñanza obligatoria hasta los 16 y conseguir que todo el mundo obtuviese su título de Secundaria, ya que este era imprescindible para seguir estudiando y, se dijo en su día, que iba a ser imprescindible para poder trabajar. Con estas medidas asumimos el fracaso de las lineas maestras que gobernaron esa reforma y las echamos abajo de un manotazo. Si de verdad estamos tan convencidos de que este sistema ha fracasado, lo que habría que hacer es rehacerlo todo desde cero, no poner parches año si y año también.
Pero pueden estar tranquilos: esta reforma no será realidad. Y no lo será porque Zapatero ha convocado elecciones anticipadas para el 20 de noviembre. Las elecciones, previsiblemente, las va a ganar el PP, que lleva 8 años masticando su venganza: Cuando el PSOE ganó las elecciones de 2004, una de las primeras medidas que anunció Zapatero fue la suspensión de la aplicación de la LOCE, y la primera tarea de su entonces Ministra de Educación, Mª Jesús San Segundo, fue elaborar una nueva ley que finalmente fue aprobada en 2006.
Y aparte del tema de las venganzas, la realidad es que  PP y PSOE, representan visiones diametralmente opuestas de lo que debe ser un Sistema Educativo y para qué debe servir. Para el PP, la Educación debe dejarse en manos privadas (como todo, en realidad), la pública dará una enseñanza de mínimos (para pobres, vaya) y el que quiera una enseñanza de calidad para sus hijos, que se la pague. Para el PSOE… pues… en fin… no lo tengo muy claro, y me da la sensación de que ellos tampoco porque esta reforma que ahora se anuncia es otra ocasión perdida para acometer las verdaderas reformas que hacen falta.
Pero en fin, ya veremos lo que nos depara el futuro, aunque lo ideal sería que dejasen tranquilo el Sistema Educativo, al menos hasta que podamos evaluar si las reformas funcionan o no. Esto es: Hasta llegar a tener profesores que se hayan educado en el mismo sistema que están impartiendo.

Profesores en pie de guerra.

Está el patio de Secundaria revuelto por la última ocurrencia de la Consejera de Educación para, en teoría, ahorrar.

La idea consiste en aumentar la carga horaria de los profesores en un par de horas más. Bien pensado: si tengo en un instituto 35 profesores con 20 horas de clase, son 700 horas de clase por semana. Si en lugar de hacer 20 horas hacen 22, salen 70 horas de más (770 horas en total) lo cual es un 10% más de horas de clase por profesor, o lo que es lo mismo, sobran un 10% de los profesores de cada centro. En consecuencia, pueden prescindir de 3 ó 4 profesores por instituto, que en euros (que es a lo que vamos) son unos 6000 euros al mes por instituto. Si consideramos que en la Comunidad de Madrid hay 106 Institutos de Secundaria sale un ahorro de 636.000  euros al mes, que al año hacen casi nueve millones de euros, solo en sueldos. Genial, ¿no les parece? ¿Como no se le habrá ocurrido a nadie antes?

Nueve millones de euros, para usted y para mí son un dinerillo, y así en monton, parece muchísima pasta, pero si lo miramos comparativamente con el presupuesto en Educación para el año próximo (dato de la Comunidad de Madrid) es un cifra ridícula:

El gasto en Educación para próximo curso será de más de 4500 millones de euros. En porcentajes, el ahorro por el aumento de horas será menor del 0’2%. Una cifra ridícula. Para hacernos una idea, si consideramos un sueldo de 1500 euros (que no está mal, dados los tiempos que corren) estaríamos hablando de un ahorro de algo menos de 3 euros al mes. Absurdo.

Y mucho más absurdo es si tenemos en cuenta el daño que se va a causar a la Educación Pública con esta medida de ahorro. Porque ustedes, con total seguridad, estarán pensando que los profesores son los priviliegiados de los dos meses de vacaciones y que en realidad no pasa nada porque trabajen dos horas mas por semana para que todos ahorremos 3 euros al mes.

Pero veran ustedes: A los profesores nos da lo msmo estar dos horas más en el aula, alguno incluso lo preferimos a estar de guardia en la sala de profesores, y podemos aceptar la carga de trabajo extra que supone (una hora más de clase no son solo 60 minutos frente a los alumnos, además hay que corregir, preparar clases, inventar estrategias, reunirse para coordinarse…), la protesta no va en ese sentido. No se trata de trabajar mas o menos, sino de ofrecer un servicio de calidad a los ciudadanos, que lo pagan a través de sus impuestos.

El origen de la propuesta es que los directores de los centros han recibido orden de deshacerse de algunos profesores de sus plantillas, en general interinos, que ocupaban una plaza que era necesario cubrir. Podemos quitar de un plumazo a los profesores que consideremos que están de más. Ok, correcto, pero ¿cuales?. El profesor de ¿Latín y Griego?, ¿el de Francés? ¿El de Biología? Si hay dos profesores de Latín, (o de Ed. Física, o de Música, o de Plástica, por citar a los menos versátiles), a 20 horas, y  eliminamos a uno de ellos, el otro cogerá dos de sus horas, pero ¿qué ocure con las 18 restantes? ¿quien las cubre? Evidentemente otro profesor, pero ya no será el especialista, que ha desaparecido sino otro cualquiera,  y eso, por mucho ahorro que nos produzca, es un atentado contra la calidad de la enseñanza.

La Consejera de Educación se olvida de que los profesores no son unos funcionarios cualesquiera, no son burócratas que pueden asumir sin problemas el trabajo del compañero de mesa. Los profesores de secundaria somos especialistas en lo nuestro y nuestro trabajo solo puede ser realizado por otro especialista.

Tambien se puede hacer de otra manera: Aumentando el numero de alumnos por clase, o cerrando grupos en un instituto para completar los de otro. En cualquier caso atenta contra la calidad de la educación pública. O sea, que estaremos pagando a precio de oro un servicio de mierda.

El otro punto de fricción de las instrucciones de principio de curso viene a cuenta de la tutoría. Verán ustedes: En Secundaria, cada semana, el tutor dispone de una hora de contacto con sus alumnos en la que se trabajan algunos aspectos de convivencia o de educación en valores, se ponen en común los problemas que surgen del día a día, se analiza el funcionamiento del grupo… en definitiva, una hora en la que el tutor puede mantener un contacto directo con sus alumnos sin dar clase de su materia. Se llama Tutoría. Aparejada con esa hora va otra, que no se hace en la clase, sino que es la que usa el tutor para verse con las familias. Esas dos horas se pagan, pero en el aula solo se hace una. La otra idea genal del Lucía Fígar es eliminar la hora de tutoría, para, según dice ella, usar esa hora en reforzar Matemáticas, Lengua o Inglés y así “subir el nivel de nuestros alumnos”. La hora de tutoría ya se la cargaron en Bachillerato hace tres años y ahora le ha tocado a la de ESO.

Esta opinión demuestra que la Consejera no sabe de lo que está hablando: en la Enseñanza Obligatoria, hace tiempo que no se evalúa por “nivel”, sino por Competencias Básicas. El objetivo del sistema educativo actual, no es formar gente que sepa mucho de muchas cosas, sino formar ciudadanos que puedan defenderse en el mundo real, y si para ello ha habido que sacrificar algunos contenidos, pues adelante (contenidos que de todos modos el alumno acaba olvidando si en algún momento las retuvo, y si no, diganme cuantos de ustedes recuerdan el Latín de 2º de BUP, las ecuaciones Bicuadradas o las Guerras Médicas).

Nuestro sistema educativo ya no sirve de filtro social para distinguir a las clases poderosas de las humildes, sino de herramienta de integración cuyo sentido es el de formar individuos capaces de convivir.

Pero digo yo, que si de verdad le preocupase a la Consejera que los alumnos pierdan una hora de clase que podrían dedicar a la materias instrumentales, lo que tendría que hacer es cargarse la religión de una puñetera vez o esas asignaturas absurdas en las que los alumnos pierden tantísimas horas. O, (y este es el melón que nadie quiere abrir) aumentar el número de horas que los alumnos permanecen en los centros.

Personalmente opino que de todo el trabajo que desarrolla un profesor con sus alumnos, el más importante es precisamente el del Tutor. Tanto que yo la haría asignatura diaria, de media hora al inicio de la jornada, como un briefing (me encanta esa palabra), un espacio donde poner en común la planificación del día-semana-trimestre y ayudar a los alumnos a planificarse la semana, a fijar objetivos a corto, medio y largo plazo, a resolver conflictos, a corregir actitudes…

Un poco al estilo de lo que se hace en Ed. Infantil (3, 4 y 5 años): los niños tienen una asamblea diaria en la que hablan con el Tutor de lo que han hecho el día anterior y de lo que van a hacer en la jornada. Se acostumbran a hablar en público, a expresar ideas en voz alta… No entiendo por qué esa costumbre se pierde en Primaria y, por supuesto, en Secundaria. ¡Ah!, Si, ya recuerdo: El “nivel”, el sacrosanto “nivel”. Eso que nos hace formar alumnos capaces de repetir sin pestañear las ideas de los demás.

Cambiando los paradigmas en educación (2)

Las negritas son mías:

La Educación Cognitiva hace del niño un “productor activo” en lugar de un “consumidor pasivo” de formación. Las personas aprendemos, no porque se nos trasmita la información, sino porque construimos nuestra versión personal de la información. Si cambiamos la forma de educar a los niños, es decir, de enfrentarlos con la vida, quizá cambiaremos el mundo. Los métodos educativos tradicionales son absurdos. Nuestra única esperanza consiste en actuar desde el principio, porque el niño lo percibe todo ya en el primer año de vida. Debemos dar alas al genio que cada homo sapiens lleva dentro. Si no nos damos cuenta de que ese ser apenas nacido, que tenemos ante nosotros percibe todos los mensajes, buenos y malos, estamos acabados. Cuando ese niño tenga 20 años puede pensar que es una buena idea matar a alguien a quien considere un ser inferior. A mí, por ejemplo, que soy judía.

Rita Levi-Montalcini. De una entrevista en El País de 2005.

Anecdotas de alumnos

Caso1. PÁ MATARLO

Examen final de junio de Matemáticas. Me pongo a repartir examenes y me falta una copia para el alumno X. Le pido disculpas, enciendo el ordenador del aula, conecto mi memoria USB , abro el documento y… resulta que las impresoras en red no funcionan. Vaya por Dios. Mando al alumno a la sala de profesores a buscar al de Guardia para que me vigile el examen mientras imprimo desde la sala. Enciendo el ordenador, meto el USB, abro el documento y mando imprimir. Vuelvo al aula y le entrego al alumno su copia. “Profe”, me dice, “aqui no se ve ná”. Resulta que la versión de MS Office que hay en ese ordenador no es del todo compatible con OpenOffice 3 y donde debería haber ecuaciones, funciones y gráficas solo hay puntos y rayas. Mierda. Convierto mi documento a PDF, vuelvo a la sala de profesores, imprimo de nuevo y al fin, casi un cuarto de hora despues tengo el examen.

Vuelvo al aula, se lo doy al alumno, que lo mira, lo remira, escribe su nombre en la casilla correspondiente y me lo alcanza diciendo: “Toma profe, si es que no se hacer ná”.

Caso 2. CON LOS PIES EN LA TIERRA.

La alumna X es negada para las matemáticas. Lo intenta con todas sus fuerzas, hace los deberes a diario, entrega todos los trabajos, está atenta en clase, pregunta sus dudas… pero en los cuatro cursos de ESO que llevamos viéndonos ha sido incapaz de sacar más de un 4’5 en un solo examen. Sin embargo, su actitud ante la asignatura y su comportamiento en el aula y fuera de ella siempre le suben la nota final un poco más allá del cinco. Lo demás lo va sacando, incluso con un cierto éxito, pero las matemáticas…

Siempre entrega sus examenes la última, releyendo lo escrito, con cara de preocupación. Se acerca a entregar su ejercicio, se lo queda mirando, levanta la vista y me dice: “Toma profe, sé que no está para aprobar, pero tambien sé que no me vas a suspender, así que, por favor, mándame un cuadernillo de ejercicios para el verano“.

Sin duda, lo mejor de este trabajo es el contacto con los alumnos.

Sistemas Educativos

Hace unas semanas, algunos de mis alumnos participaron en un intercambio de estudiantes con un centro alemán, de los alrededores de Frankfurt. Paralelamente tuve el placer de acoger en mi casa a una de las profesoras alemanas participantes en el intercambio, que me puso al día del funcionamiento del sistema educativo alemán.

A grandes rasgos, la Educación Primaria dura 4 años, desde los seis a los diez. En ese momento los alumnos son diferenciados  y cursarán uno de los tres tipos de enseñanza secundaria. La Secundaria Básica (Hauptschule) de cinco o seis años, la Media (Realschule) de 6 años y el Bachillerato (Gymnasium) de 8 o 9 años.

Los alumnos de la Hauptschule solo podrán cursar Formaciones Profesionales de grado medio-bajo: obreros manuales y artesanos. De ninguna manera un alumno de Hauptschule podrá acceder a la universidad. La realidad es que esta vía te condena al paro y en general suele ser cursada por familias sin recursos o inmigrantes. Las capas más desfavorecidas de la sociedad.

Los alumnos de la RealSchule se forman en muchos campos y tienen opciones escasa de acudir a la universidad, pero tambien da acceso a las escuelas técnicas y de negocios. La mayor parte del personal bancario se forma en las Realschule.

Los Gymnasium son una formación especifica para alumnos que desean ir a la universidad.

En pocas palabras: a los diez años se clasifica a los alumnos en tontos, no muy listos y listos.

La profesora que estaba en mi casa, pese a estar de acuerdo conmigo en que se trata de un sistema muy cruel (10 años es muy pronto para decidir lo que harás el resto de tu vida) lo justificaba diciendo que en un país hace falta gente que cubra los distintos sectores de la sociedad. Son necesarios médicos, pero también enfermeros, conductores de ambulancia, conserjes y limpiadores. Gente que haga zapatos y gente que los venda. Desde ese punto de vista, el planteamiento no es malo.

Sin embargo, a mí no me termina de convencer eso de tener que adivinar si un alumno es bueno para la universidad a los diez años. No puedo evitar pensar en mí mismo. Yo fui un mal alumno en primaria y en Bachillerato. A los 14 años, nadie hubiera apostado un euro por que yo acabaría licenciandome en Matemáticas en la Universidad y hablando dos idiomas. Es más: en 1979, cuando yo tenía 10 años, los campos en los que me he especializado (la computabilidad, el diseño de lenguajes de programación, los sistemas operativos, la gestión de la información…) ni siquiera existían.

Cuando han regresado mis alumnos de su experiencia alemana, me cuentan, sorprendidos, que los chicos entran y salen cuando quieren de clase, van al baño cuando lo necesitan y sin pedir permiso. Si faltan a clase nadie les busca y pueden entrar y salir del centro cuando lo deseen. Eligen sus asignaturas (con un cierto margen) y diseñan su recorrido educativo. Eso, aquí en España es impensable. Si yo diera a mis alumnos permiso para salir del aula a su antojo, me encontraría con el aula vacía la mitad del tiempo.

Llevando el argumento un poco más allá, cabría preguntarse si la presión de un sistema educativo despiadado no será la responsable de crear alumnos conscientes de la importancia de sus actos cotidianos y por tanto, de su formación académica. Supongo que el miedo a no poder acceder al Gymnasium o a la Realschule hace que los alumnos hagan un uso moderado y discreto de sus derechos y sean mas conscientes de sus obligaciones y de las consecuencias de sus actos.

Tal como está configurado el sistema educativo español, donde el objetivo es que todos los alumnos consigan el título de ESO, sea como sea, habitualmente bajando el nivel de exigencia, no hasta donde lleguen sus capacidades, que sería defendible, sino hasta donde termine su límite de holgazanería, es posible que un alumno obtenga su título de ESO sin saber redactar un párrafo con corrección o directamente, siendo analfabeto funcional.

Es muy dificil, prácticamente imposible, que un alumnos repita curso en primaria. En casos extremos pueden repetir una vez. Cuando llegan a la ESO, la cosa no mejora. Repiten una vez, y si siguen sin alcanzar los objetivos, de todos modos pasan de curso. El objetivo es conseguir el título de Graduado en ESO.

Si no titula por la vía normal, titula con una adaptación no significativa (se le adapta la metodología y los exámenes), si no, con una adaptación significativa (se le adaptan los contenidos y los objetivos), si no, con una Diversificación Curricular (se le cambian las asignaturas, la estructura de los cursos, la metodología, los contenidos, los exámenes… pero se le deja dentro de su grup de clase para que no sufra la separación de sus compañeros) finalmente, si todo esto falla, aún puede titular hasta con tres asignaturas suspensas. En definitiva, el mensaje que se les envía a nuestros alumnos, es que si ellos no hacen esfuerzos por aprender, ya los haremos los profesores, o el propio sistema será el que se estirará y retorcerá hasta que ellos consigan el título. En dos palabras: Los actos no tienen consecuencias. Y educando niños en la ausencia de responsabilidades, obtenemos adultos irresponsables, inmaduros y con una tolerancia nula a la frustración.

Sin ir más lejos, esta tarde, un padre me discutía la norma que prohíbe a los alumnos tener y usar los teléfonos móviles durante una actividad escolar, bajo el argumento de que había que respetar la necesidad de su hija de comunicarse con su familia. La “niña” cumplirá 16 años en unas semanas. Me echaría a reír si no fuera trágico.

Insisto en que el sistema alemán me parece demasiado despiadado, pero un poco de presión de ese estilo en el nuestro, la verdad es que no nos vendría nada mal.

A por la tercera

Mañana empieza mi tercera semana como Jefe de Estudios. Se presenta frenética, como no podía ser de otra manera con 20 horas de clase. Menos mal ya ejerce Ana como tutora en funciones, que si no… pobres chicos. Elegí a Ana como tutora por dos motivos. El primero es que se presentó voluntaria mucho antes de que existiera la posibilidad de que yo la dejara. Para ser un buen tutor primero hay que desearlo. La otra es que en todas mis previsiones de tutores para este curso ella figuraba al mando de un 3º.

Espero que esta ya sea la última semana que tenga que compaginar la Jefatura con mi completísimo horario, porque si se prolonga mucho más, me puede dar algo (malo). Esta semana viene el inspector a revisar los horarios y me supongo que el próximo lunes ya podremos arrancar con los nuevos.

Me voy a quitar algunas clases: las informáticas de primaria con mucho dolor, porque la verdad es que disfrutaba mucho con los niños de 2º de primaria (7-8 años) en el aula de informatica. También dejaré otra informática, la de 1º ESO. Ambas quedan en buenas manos: tanto Sonia como Dani son buenos profesores y ya tienen experiencia tratando con chicos de todas las edades.

Total, que al final me voy a quedar, entre unas cosas y otras con 15 horas de clase, que tampoco está nada mal. El año pasado tuve 12 y casi no sobrevivo.

Y el caso es que a mí, el trabajo de organización y gestión me gusta. Me gusta casi tanto como el de profesor. Me gusta tomar decisiones y me gusta capitanear un equipo, consultarles cosas, pedirles opinión, dejarles hacer. Aunque claro, hay equipos más difíciles de dirigir que otros, y este que tengo yo es realmente fácil. Disfruto mucho viendo como las cosas salen tal como a mi me parece que deben ser.  Pero esto no quita para que eche de menos la “apacible” vida del que es profesor y solo profesor, que solo piensa en sus clases y sobre todo el tiempo para inventar nuevas formas de llegar a los alumnos. Realmente, lo único que me disgusta de la Jefatura es que no me permite centrarme en las clases como creo que se merecen mis alumnos, aunque, siendo positivos, me da la ocasión (en realidad me obliga cruelmente) de aprender a distinguir entre lo importante y lo accesorio y dar a los medios y a las formas en el aula el verdadero valor que tienen.

Además, por si fuera poco, esta semana viene mi alumna de prácticas. Se llama Gema, se está formando para ser profesora y le ha caido en suerte (¿?) que yo sea su mentor. Me abruma un poco la responsabilidad de enseñar a otros esto de educar-enseñar-formar a adolescentes , yo, que aún tengo la sensación de  ir a tientas por las aulas, de que me queda casi todo por aprender. Seguramente la clave sea esa y es lo que tengo intención de trasmitirle: no perder nunca de vista el hecho de que al aula se va mas a aprender que a enseñar.

Ya les iré contando como se desarrolla la semana, pero no me esperen por aquí, ya ven la hora que es y todo apunta a que los próximos siete días voy a dormir poco.

Chat

Según me cuenta Ramón, en la UC3M los profesores tienen la opción de habilitar una chat para discutir con sus alumnos cuestiones relativas alas clases. Me parece una idea genial, porque es importante saber por donde respiran los alumnos, y porque hablar con ellos de las clases (al fin y al cabo es lo unico que nos une) da muchas pistas para saber como va avanzando el curso. Por otra parte, hablar con los alumnos siempre es tremendamente enriquecedor: dicen muchas tonterías, pero de vez en cuando ofrecen puntos de vista que merecen ser considerados, porque piensan sin prejuicios y sus opiniones siempre son frescas y atrevidas (no puedo decir lo mismo de la mayoría de los adultos que conozco).  Siempre he creído que lo mejor de este trabajo es el contacto con los alumnos.

Pues bien, he pensado en hacer una prueba piloto a ver que tal sale, y he puesto un chat en el blog. Es esa cosa azul que aparece a su derecha. Se activa cuando abro el messenger en mi ordenador de casa, así que es fácil que esté activo todas las tardes. De momento me voy a poner la disciplina de estar disponible para ellos los jueves de 5:30 a 19:00, y en función del resultado veré si lo mantengo o lo cambio.

Próxima víctima: La educación

No se pierdan este artículo publicado hoy en Público:

En el actual desguace del Estado del bienestar le ha tocado el turno a la educación pública, y en primer lugar a la superior. En Italia la reforma Gelmini se propone eliminar un gran número de profesores y reducir considerablemente los fondos destinados a la universidad y a la investigación. Ante las protestas de estudiantes y profesores, Berlusconi ha manifestado: “Los verdaderos estudiantes se sientan en su casa y estudian, los que salen a las calles son alborotadores”.

Leer completo…

Cambiando los paradigmas en educación

En algunos países me lapidarían por enseñar este vídeo. Un buen motivo, pues, para ponerlo aquí. No estoy de acuerdo con absolutamente todo lo que dice, pero en lo relativo a matar la creatividad de los alumnos y en especial sobre la epidemia de THDA que nos invade no puedo estar más de acuerdo.
Agárrense, que vienen curvas:

¿A que mola? Ahora solo faltan profesores creativos, padres implicados y cantidades indecentes de dinero. Lo último, lo primero.

Anécdotas de profe

  1. Este año me ha tocado dar la informática de un grupo de niños de 3 años. Estoy con mi portátil intentando que dos de ellos entiendan el funcionamiento de un ratón. Les pongo un juego que consiste en mover el ratón por la pantalla limpiando una imagen hasta que sale un animal en ese momento les pido que lo nombren. En este caso aparece una araña en su tela, el alumno se la queda mirando y le pregunto: ¿Sabes que animal es? El niño me mira, sonrie, se le ilumina el rostro mientras asiente con la cabeza y dice: ¡Spiderman!
  2. El mismo grupo. El primer día que subo a los niños a la sala de informática. En uno de los ordenadores el juego no carga y muestra una pantalla verde que las dos niñas miran embelesadas durante un buen rato. Finalmente me acerco, aborto la aplicación y vuelve el escritorio de Windows. Una de las niñas se vuelve a la otra y dice: “Mira, ya nos han quitado el fútbol”
  3. Salgo de 3ºB, la clase de la que soy tutor, y entro en la sala de profesores. Me siento y reflexiono en voz alta: “Tengo una clase de frikis”, a lo que la orientadora, sin levantar la vista de sus papeles replica: “A imagen y semejanza del tutor”. Y lo mejor es que tiene razón.
  4. Tarde de martes, leyendo con mi hija Sara en la cama. Me pregunta: Oye, Papá, ¿qué es esto de XIX? Dejo mi libro y le empiezo a explicar qué son los números romanos. Los romanos por aquí, los romanos por allá… cuando termino, veo que no he debido ser muy convincente, porque me dice:

-No se, se lo preguntaré mañana a mi amiga Lucía.

- ¿A Lucía? ¿Y por qué a Lucía?

- Pues porque mi amiga Lucía es rumana y seguro que se lo sabe.

Día uno.

Primer día de curso, primer día de profe. Sólo profe.

Como todos ustedes ya sabrán, ya no soy Jefe de Estudios. Eso es muy bueno para mi salud física y mental. Y para mi vida personal.

Ya no tengo que coordinar nada, ni estar atento a los movimientos de todos los profesores. Ni preguntarme como se sentirán o que es lo que les preocupa.  Ni preocuparme por las mesas, ni las sillas, ni las clases. Ni si los alumnos o los profesores están en sus aulas de examen.

Ya no soy la referencia para las dudas, ya no soy la cabeza visible ni el punto de referencia,  ya no me toca adelantarme a los problemas ni insinuar su cercanía para que los profesores los vean venir.

Ya no tengo que tranquilizar a nadie cuando tenga un problema gordo ni resolverles los problemas o sugerirles soluciones. Ya no tengo que animarles a seguir adelante cuando tengan un mal día ni convencerles de que el error no solo es inevitable sino que forma parte indisoluble del proceso de aprendizaje.

Ya no tengo que tener cuidado con mis palabras, ni con mis actos, ni con mis estados de ánimo. Nada de lo que diga o haga será interpretado. Ni mis caras ni mis gestos. Ahora soy yo quien puede permitirse tener un mal día y no sentir remordimientos.

Porque un Jefe de Estudios, como cualquier otro coordinador de equipo, se encarga de todas esas cosas y muchas más: Adelantarse a los problemas, resolverlos, gestionar voluntades, motivar y animar para que cada profesor se sienta libre para desarrollarse plenamente…

Ahora el cargo lo sufre otro; otro que se ocupará de todo esto, con su propio estilo y sus propios criterios, y yo podré dedicarme a lo único que de verdad sé hacer bien y lo que mas placer me produce: Enseñar matemáticas. Estaré en mis clases con la cabeza centrada en mis ecuaciones, mis fracciones y mi geometría.

Empieza el curso. Y va a molar…