Hay muchos antiguos lectores de Pensamiento Borroso que me comentan su extrañeza por mi silencio sobre todo esto de la crisis, así que no tengo más remedio que opinar en voz alta.
La crisis no existe.
Existe la codicia de algunos, amparados por un sistema capitalista desatado, sin ningún tipo de trabas a lo que se ha dado en llamar “libre mercado”. El paro, los deshaucios y todo lo que vendrá después no son la crisis, son las consecuencias de la codicia de unos pocos. En otras palabras: si a usted, que lee esto, le han echado del trabajo o va usted a cerrar su empresa, o le echan de su casa que sepa que es para que alguien en algún lugar del mundo engorde su cuenta bancaria . Esto ya nos lo avisó Marx hace un par de siglos: Si no lo vigilamos, el capital acabará sustituyendo al estado. Et voilá…
La cara terrible de esta situación es la de 5 millones y pico de parados. Casi la mitad de los jóvenes en edad de trabajar está en paro, y con muy pocas posibilidades de encontrar un ocupación. Hasta un 70% de paro en la franja de 16-20 años. Sin trabajo no hay futuro, ni familia, ni hijos, ni proyectos. Toda una generación perdida. Todo un país caminando hacia el desastre. Según dicen por ahí, en el año 2012 podemos ponernos en seis millones y medio de parados, y no tiene pinta de pararse ahí. 2012 va a ser un año terrible.
Tenemos un gobierno que afirma que su prioridad es la creación de empleo. Al mismo tiempo anuncian que se congela la oferta de empleo público, cierran empresas públicas y ceden lo que queda a la gestión privada. Aprueban leyes que facilitan el despido y el empleo precario.
Los empresarios (la otra parte implicada en la generación de empleo) no paran de pedir “flexibilidad”, o, lo que es lo mismo, que el despido sea más barato, o directamente, gratuito.
Pero no me malinterpreten. Antes de que llegue el primer troll a cagarse en las muelas de Zapatero o de Rajoy déjenme decirles que la culpa no es del gobierno. Ni de este ni del anterior. Y si hay que buscar un gobierno al que echarle la culpa, busquen al que desregularizó los mercados financieros, al que abrió la barra libre de clasificar cualquier mierda de “producto financiero” y venderlo como si fura oro en barras. Esos son los primeros responsables.
De lo que si serán culpables nuestros gobiernos (pasados, presentes y futuros) es de no ser capaces de gestionar esta situación de manera satisfactoria para los ciudadanos. Las medidas que se están implantando van orientadas a una sola cosa: contentar a los banqueros. Especialmente a los alemanes. Los bancos saben que tienen la sartén por el mango, y mientras sigamos alimentándolos ellos seguirán pidiendo cada vez más. La última ha sido darles dinero al 1% para que compren deuda pública que les rentará al 3, 4, o 5%. Negocio redondo… para ellos, claro. Porque sus beneficios saldrán de nuestros bolsillos. Y todo esto, ¿para qué? Pues con la noble intención de que los bancos abran de nuevo el grifo del crédito. Pero eso no va a ocurrir, así que al final de la jugada, todos seremos un poco más pobres y ellos bastante más ricos y todo continuará igual.
Si todo ese dinero que hemos utilizado para que los bancos compren deuda lo hubiésemos empleado en inversiones públicas ahora tendríamos menos paro y mejores infraestructuras. Quizá los bancos se hubieran enfadado y hubieran invocado al demonio de la deuda y hubiéramos necesitado un rescate, como los griegos. Pero me hago yo una pregunta: y si los griegos se niegan al rescate y se salen del euro y dejan su deuda sin pagar. ¿Quién tendría un problema entonces? ¿Los griegos o los bancos? Y si después Portugal hace los mismo? ¿Y si toda la zona euro hubiésemos dado esa respuesta a la vez desde el primer momento?
Las soluciones deben venir por la vía de lo público. Una empresa privada solo busca el beneficio económico de unos pocos. Una empresa pública busca el beneficio de los ciudadanos, pero aunque la orientemos a la búsqueda de beneficios exclusivamente económicos, esos beneficios serán para todos, y no solo para unos cuantos. Por cierto, ¿alguien puede recordarme porqué es malo que haya empresas públicas? ¿por qué Telefónica antes producía para todos y ahora solo produce para unos cuantos? ¿y las electricas? ¿y Renfe? ¿Y las autopistas de peaje? Todo eso era nuestro, nos lo dejamos robar y ahora lo echamos de menos.