El Blog del Profe Miguel

Un blog muy personal

La prensa ataca a España… de nuevo

ABC, periódico pretendidamente serio, quien te ha visto:

16 de noviembre.

y quien te ve:

20 de mayo

Qué tiempos aquellos en los que la prima de riesgo era un ariete para echar al Goierno del PSOE. Seis meses despues, lo que entonces era culpa del Gobierno, ahora es un contubernio de la prensa extranjera. Solo falta Laporta diciendo aquello de “Que no estamos tan mal, hombre!”. Imaginenselo con barba y arrastrando las eses: Que no eshtamosh tan mal hombre, y en lugar de Barça pongan Eshpaña.

 

 

 

La crisis

Hay muchos antiguos lectores de Pensamiento Borroso que me comentan su extrañeza por mi silencio sobre todo esto de la crisis, así que no tengo más remedio que opinar en voz alta.

La crisis no existe.

Existe la codicia de algunos, amparados por un sistema capitalista desatado, sin ningún tipo de trabas a lo que se ha dado en llamar “libre mercado”. El paro, los deshaucios y todo lo que vendrá después no son la crisis, son las consecuencias de la codicia de unos pocos. En otras palabras: si a usted, que lee esto, le han echado del trabajo o va usted a cerrar su empresa, o le echan de su casa que sepa que es para que alguien en algún lugar del mundo engorde su cuenta bancaria . Esto ya nos lo avisó Marx hace un par de siglos: Si no lo vigilamos, el capital acabará sustituyendo al estado. Et voilá…

La cara terrible de esta situación es la de 5 millones y pico de parados. Casi la mitad de los jóvenes en edad de trabajar está en paro, y con muy pocas posibilidades de encontrar un ocupación. Hasta un 70% de paro en la franja de 16-20 años. Sin trabajo no hay futuro, ni familia, ni hijos, ni proyectos. Toda una generación perdida. Todo un país caminando hacia el desastre. Según dicen por ahí, en el año 2012 podemos ponernos en seis millones y medio de parados, y no tiene pinta de pararse ahí. 2012 va a ser un año terrible.

Tenemos un gobierno que afirma que su prioridad es la creación de empleo. Al mismo tiempo anuncian que se congela la oferta de empleo público, cierran empresas públicas y ceden lo que queda a la gestión privada. Aprueban leyes que facilitan el despido y el empleo precario.

Los empresarios (la otra parte implicada en la generación de empleo) no paran de pedir “flexibilidad”, o, lo que es lo mismo, que el despido sea más barato, o directamente, gratuito.

Pero no me malinterpreten. Antes de que llegue el primer troll a cagarse en las muelas de Zapatero o de Rajoy déjenme decirles que la culpa no es del gobierno. Ni de este ni del anterior. Y si hay que buscar un gobierno al que echarle la culpa, busquen al que desregularizó los mercados financieros, al que abrió la barra libre de clasificar cualquier mierda de “producto financiero” y venderlo como si fura oro en barras. Esos son los primeros responsables.

De lo que si serán culpables nuestros gobiernos (pasados, presentes y futuros) es de no ser capaces de gestionar esta situación de manera satisfactoria para los ciudadanos. Las medidas que se están implantando van orientadas a una sola cosa: contentar a los banqueros. Especialmente a los alemanes. Los bancos saben que tienen la sartén por el mango, y mientras sigamos alimentándolos ellos seguirán pidiendo cada vez más. La última ha sido darles dinero al 1% para que compren deuda pública que les rentará al 3, 4, o 5%. Negocio redondo… para ellos, claro. Porque sus beneficios saldrán de nuestros bolsillos. Y todo esto, ¿para qué? Pues con la noble intención de que los bancos abran de nuevo el grifo del crédito. Pero eso no va a ocurrir, así que al final de la jugada, todos seremos un poco más pobres y ellos bastante más ricos y todo continuará igual.

Si todo ese dinero que hemos utilizado para que los bancos compren deuda lo hubiésemos empleado en inversiones públicas ahora tendríamos menos paro y mejores infraestructuras. Quizá los bancos se hubieran enfadado y hubieran invocado al demonio de la deuda y hubiéramos necesitado un rescate, como los griegos. Pero me hago yo una pregunta: y si los griegos se niegan al rescate y se salen del euro y dejan su deuda sin pagar. ¿Quién tendría un problema entonces? ¿Los griegos o los bancos?  Y si después Portugal hace los mismo? ¿Y si toda la zona euro hubiésemos dado esa respuesta a la vez desde el primer momento?

Las soluciones deben venir por la vía de lo público. Una empresa privada solo busca el beneficio económico de unos pocos. Una empresa pública busca el beneficio de los ciudadanos, pero aunque la orientemos a la búsqueda de beneficios exclusivamente económicos, esos beneficios serán para todos, y no solo para unos cuantos. Por cierto, ¿alguien puede recordarme porqué es malo que haya empresas públicas? ¿por qué Telefónica antes producía para todos y ahora solo produce para unos cuantos? ¿y las electricas? ¿y Renfe? ¿Y las autopistas de peaje? Todo eso era nuestro, nos lo dejamos robar y ahora lo echamos de menos.

Sobre el techo del Déficit Público.

Estaba yo pensando en componer una diatriba contra la reforma constitucional que han pactado Gobierno y Oposición, cuando a través del Twitter del Teleoperador he llegado a un post donde se explica clarito, clarito qué es lo que se persigue con esta medida y que efectos va a tene sobre nuestra economía, así que si ya está escrito y muy bien escrito, para que me voy a molestar en repetirlo. Lean, lean:

Durante la crisis los economistas neoliberales proponen medidas aparentemente orientadas a facilitar que las empresas creen empleo. Para eso reducen los tipos de interés y facilitan préstamos baratos a los bancos, siempre con el objetivo de promover que las empresas se endeuden para que inviertan (contratando trabajadores y mejorando la capacidad productiva). Pero sucede que en un contexto de crisis todas esas medidas no funcionan debido a lo que se llama “trampa de liquidez”, y que se explica porque las empresas no quieren invertir porque saben que nadie va a comprar sus productos. Y como no pueden vender, lo que hacen es despedir trabajadores, y dado que esos trabajadores son también los consumidores de los productos de otras empresas, al final la economía profundiza su crisis. Es decir, por más facilidades monetarias que se les de a bancos y empresas no se saldrá de la crisis en ningún momento.

Lo que se requiere, entonces, es que el Estado empuje la economía a través del gasto público y de lo que se llama el “multiplicador keynesiano”. Cuando el Estado gasta dinero en, por ejemplo, construir una carretera, lo que está haciendo es pagar sueldos a trabajadores que antes estaban en paro y pagar a empresas del sector que antes estaban desocupadas. Eso pondrá dinero en la economía, ya que esos trabajadores gastarán ese dinero en otras empresas, y esas otras empresas contrataran más trabajadores que a su vez gastarán también el dinero en más consumo, y sucesivamente. Si el impulso inicial del gasto público está bien planificado y es suficientemente poderoso, puede salirse de la crisis. Y además eso permitirá que el Estado recaude mucho más y por lo tanto que sus ingresos crezcan. Ese crecimiento de los ingresos reducirá la brecha con los gastos e incluso podrá conseguir que sean superiores.

No tiene desperdicio, pueden leerlo completo aquí.

Por encima del déficit público

Parace que hay consenso entre PP y PSOE sobre la reforma constitucional que limita el déficit público. No podía ser de otra manera siendo el PP de derechas y el PSOE cada día más obediente con los mercados. Pero ya que estamos a reformar la constitución, a mi se me ocurren unas cuantas cosas que añadir que me parecen más importantes que la cuestión del déficit. De hecho, la siguiente lista recoge las cosas imprescindibles que debe garantizar la constitución:

  • El número de días que un ciudadano debe esperar antes de ser operado en un hospital público. No mas de diez.
  • El número de pacientes máximo que puede atender un médico en la sanidad pública. No mas de cuatro o cinco por hora.
  • El salario mínimo que debe cobrar un trabajador. El suficiente para mantenerse a sí mismo y a su familia en unas condiciones dignas.
  • La ratio alumnos-profesor en las etapas obligatorias de la enseñanza.  15 en Infantil y en primaria y 20 en secundaria.
  • El derecho a una vivienda digna de todos los ciudadanos y el precio máximo que se puede pagar por metro cuadrado construido.
  • La libertad para presentarse a las elecciones si necesidad de integrar la lista de un partido político.O incluso que para constituirse en partido político no sea necesario batallar con toda la burocracia del Estado.
  • Que cada voto valga lo mismo, independientemente de la provincia donde se emite.
  • El derecho al divorcio de manera inmediata, sin plazos y sin esperas.
  • El derecho de las mujeres a hacer con su cuerpo lo que les de la real gana sin pasar por tribunales médicos.
  • La desaparición de la religión de la vida pública española. Incluidos actos tales como la toma de posesión de los Ministros, los días festivos de nuestro Ejército, Policía y Guardia Civil,  las fiestas nacionales, regionales y locales, las vacaciones escolares, los nombres de las calles…

Con esto, para empezar bastaría.

Y si me van a decir que hay gente que no piensa como yo y que tengo respetar la opinión de los demás, les diré que estamos de acuerdo: Para cosas de este calado habría que dejar hablar al pueblo. En otras palabras: ya que van a reformar mi constitución, me gustaría que me pidiesen mi opinión a través de un referendum sobre los cambios a realizar. Si no es así, mis cambios son tan legítimos como los de ellos.

Se aceptan sugerencias en los comentarios.

 

El sistema Capitalista

No se pierdan este artículo que sale hoy en Público:

En la realidad, el sistema capitalista es una calamidad. Una calamidad para todos los países -aunque más para unos, los dominados, que para otros, los dominantes- y para la inmensa mayoría de la población. Es una calamidad para nuestro mundo, cuyos recursos naturales esquilma y cuyas condiciones de supervivencia compromete, sin que importe su impacto futuro. Es una calamidad para el desarrollo científico y cultural, cada vez más determinado por el criterio del lucro privado que pueda generar. Es una calamidad, en fin, para el propio desarrollo económico, sometido a una lógica que lo lleva, a trancas y barrancas, por caminos y con dinámicas que nada tienen que ver con objetivos sociales ni con la mejor satisfacción de nuestras necesidades, las de todos.

Leer completo.

Próxima víctima: La educación

No se pierdan este artículo publicado hoy en Público:

En el actual desguace del Estado del bienestar le ha tocado el turno a la educación pública, y en primer lugar a la superior. En Italia la reforma Gelmini se propone eliminar un gran número de profesores y reducir considerablemente los fondos destinados a la universidad y a la investigación. Ante las protestas de estudiantes y profesores, Berlusconi ha manifestado: “Los verdaderos estudiantes se sientan en su casa y estudian, los que salen a las calles son alborotadores”.

Leer completo…

El Gran Wyoming lo clava

La crisis se ha convertido en la constatación de que la clase dominante lo es de verdad. Ahora impone sus condiciones aprovechando el miedo que se ha instaurado en la ciudadanía ante la incertidumbre que genera la deriva que ha tomado el sistema. La situación se asemeja a un avión entrando en picado donde el piloto tira de los mandos, al tiempo que plantea negociar con los pasajeros para llegar a un acuerdo antes de remontar el vuelo. El pánico recorre el cuerpo de los viajeros fulminando cualquier posibilidad de reacción. En estas situaciones límite, no se distingue bien la línea entre negociación y chantaje.

Este es el primer párrafo de la columna del Gran Wyoming hoy en Públio, terminen de leerla, no tiene desperdicio.

Análisis de la crisis

Si quieren entender por qué la economía española está en serio peligro, al nivel de Grecia y Portugal, lean el siguiente articulo publicado en Materias Grises, está todo explicado clarito clarito, tanto que hasta yo soy capaz de entenderlo:

Imaginaros, por un momento, que sois uno de esos tipos que gestionan un plan de pensiones. Un distrito escolar de Idaho o Nebraska ha puesto en tus manos los ahorros de los profesores de guardería de la región, pidiéndote que te tomes las cosas con calma y sobre todo, que no pierdas dinero. Eres, para un comentarista de Público, y malvado especulador, uno de esos tipos que gestiona miles de millones de dólares en los terribles mercados internacionales.

Ahora imagina que el tipo que manejaba los fondos antes que tú metió un porcentaje considerable del dinero en uno de los países de moda en Europa hace unos años, España. Tu fondo tiene deuda pública, acciones de ACS, BBVA y Telefónica, entre otros juguetes. Leyendo los medios financieros, lees lo siguiente:

  • El déficit público está completamente descontrolado, y el gobierno ha aprobado recortes de gasto por un solo voto, sin que el partido de la oposición mueva un dedo.
  • El gobierno ha presentado un cambio en las políticas de crédito hacia otras administraciones, sólo para cambiar de opinión dos minutos después.
  • Una propuesta de retrasar la edad de jubilación que todos los expertos dicen eran necesaria (lo era) ha sido descartada.

Leanlo entero en Materias Grises.