Pues va a ser que si.
Hoy estaba convocada una nueva huelga general en la enseñanza para protestar, entre otras cosas, por la nueva ley de educación que pretendía aprobar mañana viernes el Consejo de Ministros. Pero resulta que tanto la huelga como las manifestaciones han sido tan concurridas, que Rajoy ha decidido no llevarla mañana al Consejo de Ministros, con la excusa de que tienen que negociarla más. Buena señal. Al parecer a Rajoy le preocupa un nuevo estallido social.
Pero tampoco vamos a echar las campanas al vuelo. Esta, pese a todo, era una batalla “fácil”, y esta victoria, que es momentánea, porque nada nos asegura que no se apruebe en julio cuando no hay profes ni alumnos en los colegios, desde luego que no se va a repetir ni con la Sanidad ni con las hipotecas.
Rajoy es un cobarde, solo hay que ver su relación con los medios y las pocas explicaciones que da a los ciudadanos para darse cuenta. Rajoy hace lo que le dicen desde la troika sin rechistar, les cueste lo que les cueste a los ciudadanos. Cuando hay dinero por medio la troika dice que hay que recortar y Rajoy recorta.
La reforma del Sistema Educativo no es una reforma económica, sino política, ideológica, un cambio en el paradigma de la educación (inclusiva contra selectiva) y eso al BCE le trae al fresco. Así que tenemos a Rajoy con una reforma politica y mucha gente protestando en las calles y hace lo que se espera que haga alguien que no tiene pelotas para mantener una posición: recular.
Si los ciudadanos nos empeñamos, la reforma de la Ley del Aborto también la podemos tumbar, solo hay que echarse a la calle y pelearlo. Sin embargo, las reformas económicas impuestas desde Europa… esas no hay quien las pare.
Supongo que algunos de los habituales de este sitio se estarán preguntando si hoy he secundado la huelga, como ya hice en ocasiones anteriores. PUes lamento decepcionarles, pero esta vez no. Esta vez he ido a trabajar. La razón es que llega un momento en que uno se cansa de remar solo.






