El Blog del Profe Miguel

Un blog muy personal

Los opositores a profesor recurren a la homeopatía

Los opositores a profesor recurren a la homeopatía para calmar los nervios – La Opinión de Murcia.

Muy bien, si señor. El año que viene recurrirán a la brujería,  o al poder del Anillo Único y si todo esto falla convocarán a La Fuerza

Prefiero no saber si se trata de profesores de Ciencias o no, aunque la verdad es que la cosa no mejoraría mucho. Lo peligroso es que dejamos la educación de nuestros hijos en gente que se cree la primera supercheria que llama a su puerta. Pero bueno, también dejamos enseñar Ciencias, unas personas que creen a pie juntillas que alguien resucitó tras tres días muerto y su madre ascendió al cielo en cuerpo y alma.

Son los tiempos que nos ha tocado vivir.

Visto en Las Penas del Agente Smith

Fin de curso

Cerrada la memoria, preparo el trabajo de verano, las indicaciones para la prueba de septiembre y los criterios de calificación de dicha prueba.

Con todo esto se cierra el curso 2009-2010.

¡Uf!

Ha sido un curso duro. Muy duro, seguramente el peor desde que empecé en este negocio. Nunca antes había estado tan cansado ni había agotado mis fuerzas tantas veces como este año. El curso empezó mal, con todo el jaleo del mes de julio (ustedes me disculparán si no les doy más detalles), al final se me fue otro verano sin vacaciones, y enganché un tercer curso seguido sin descansar. Encima los pocos días que desconecté, los dediqué a trabajar a escondidas cuando Raquel no miraba. En definitiva, que el 1º de septiembre cuando volví al colegio estaba igual de cansado que cuando lo dejé. Y a partir de ahí la cosa no fue a mejor, mas bien todo lo contrario: más trabajo, más presión, más tensiones… He estado tan cansado que no podía ni pensar, y no es una metáfora: al final del tercer trimestre me resultaba difícil encadenar un razonamiento de más de tres pasos.

Esto fue así hasta que al final decidí dejar paso a otros, con otras ideas, seguramente más frescas y mucho menos cansados. Allá por el mes de marzo, comuniqué al Director que el curso 2010-2011 ya no sería más Jefe de Estudios y esta vez sí que era irrevocable. Luego mi decisión no sirvió de mucho, pero eso ya es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.

En el camino he aprendido mucho de la gente y de hasta donde son capaces de llegar algunos empujados por la venganza y la ambición. A veces tambien por la ignorancia. He visto en la gente cosas sublimes y miserables, actos de valentía indescriptibles y bajezas de la peor calaña. He visto a algunos amigos llorar, y ellos me han visto a mí, hemos sufrido juntos y hemos disfrutado mucho de una parte de nuestro trabajo que si no llega a ser por Jorge, nos hubiesemos perdido. Por cierto, y antes de que se me olvide: Muchas gracias, Jefe, tu nos haces mejores profesionales y mejores personas, eres como la levadura en el pan: sin ella sigue siendo pan, y sirve para lo que tiene que servir, pero no crece, y sobre todo, no sirve para hacer más pan al día siguiente.

En fin, que me quedan cinco días de trabajo (mas bien relajaditos) y detrás esperan ocho semanas de vacaciones que espero emplear en leer, jugar con mis hijas, dormir, hacer algo de deporte… y bloguear, por supuesto, no se crean que me voy a olvidar de ustedes.

Asumir responsabilidades

Es sorprendente y preocupante lo que nos cuesta asumir las responsabilidades de nuestros actos.
Una vez, un profesor de filosofía nos planteó en clase el siguiente ejercicio:

Una mujer está casada con un hombre muy celoso, al que le es infiel con otro hombre. El marido se va a trabajar, y a mitad de la mañana, sospechando que su mujer se va a ver con su amante, le pide que se acerque a su trabajo para comer juntos. La mujer no conduce, así que tiene que ir andando, porque sabe que si no va el marido le dará una paliza al regresar por la noche. Por otra parte, las noticias de la radio acaban de decir que un peligroso delincuente se ha fugado de la carcel y ronda por los alrededores. La mujer, le pide a un vecino que le acerque, pero este tiene su partido semanal de padel y no quiere llevarla. mElla llama a su amante para que le haga el favor, pero este, atemorizado por la posibilidad de encontrarse con el marido tambien se niega. Finalmente, la mujer va andando, se cruza con el delincuente que la mata para robarle el bolso.
Pregunta: ¿Quien es el responsable de su muerte?

  • ¿El marido celoso?
  • ¿La mujer infiel?
  • ¿El amante egoista?
  • ¿El vecino insolidario?

La respuesta está más abajo, pero antes de leerla les pido que intenten responder por sí mismos. Mientras lo hacen, disfruten de unos minutos musicales (no vale darle a la rueda del ratón para ver la respuesta)


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.Por si no lo han notado, es Nacho Vega destrozando la mejor canción de rock de la historia. La heroína es lo que tiene: que te dan una guitarra y te crees que eres Bob Dylan.
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¿ya lo han pensado?
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Vamos al lío:

El verdadero responsable de la muerte de la mujer no es ni el marido, ni el amante, ni el vecino, ni ella misma. El verdadero responsable es el asesino. Él es el que mata a la mujer, y por lo tanto la responsabilidad del hecho es suya y solo suya. Si prefiren verlo de otro modo, imaginen el mismo supuesto sin marido celoso, sin amante y sin vecino, el asesinato se hubiese producido igual, pero sin el asesino esto jamás hubiese ocurrido. Por tanto, al único que hay que pedirle responsabilidades es al asesino.

Y ahora volvamos a la realidad: Resulta que unas 200 personas, durante una fiesta, deciden cruzar las vías del tren de noche y sin linternas. El tren pasa y arrolla a algunos de ellos matando a doce (por el momento). En El País tienen un gráfico muy ilustrativo, no se lo pierdan.
Y resulta que las supuestas víctimas ahora están pidiendo responsabilidades a Renfe, al Ministerio de Fomento, a la Generalitat, al Ayuntamiento… lo cual no deja de ser paradójico, porque nadie le obligó a cruzar por allí, e incluso tenían otras alternativas para cruzar hasta la playa, pero ellos decidieron cruzar por donde estaba prohibido y ahora quieren que otros paguen por su imprudencia. Se amparan en que al parecer el tren circulaba sin luces y a demasiada velocidad, pero si volvemos a la técnica de eliminar variables, se entiende que si ellos no hubiesen estado sobre las vías jamás hubiese ocurrido nada de esto, independiente mente de que le tren circule sin luces o a una velocidad inadecuada.

Y por mi parte, si yo fuera representante de Renfe, pediría responsabilidades a las supuestas víctimas por poner en peligro la seguridad del conductor y los pasajeros.

Ojo, que no estoy diciendo que no me den pena los muertos y sus familias, sino que ya somos todos mayorcitos para saber que si cruzas una vía férrea, debes hacerlo por los lugares indicados, y si no, atente a las consecuencias.

Actualizando


Pues nada, actualizaremos a WordPress 3.0 y sea lo que el FSM quiera.
Deseenme suerte, me va a hacer falta. Si mañana sigo por aquí es que todo ha ido bien.

ULTIMA HORA: Parece que todo ha ido bien, que las cosas están en su sitio… ha habido suerte.

La saga del iPhone (3)

En el capítulo anterior, mi espíritu se debatía entre quedarme con el Sony-Ericsson Vivaz o devolverlo y reclamar mi Nexus One. Pues bien, tras de una semana de uso intensivo, y comprobar que el Vivaz es bastante incómodo (sobre todo comparado con el i-Phone) decidí devolverlo prácticamente entero.

Llamé a Vodafone, me pidieron disculpas y me enviaron un mensajero a recoger el terminal.

Finalmente, una semana después, ya está en mis manos el tan deseado Nexus One. Ya les iré contando cómo me va con el cacharrito de Google.

Paralelamente tengo a un conocido trabajando sobr el iPhone, a ver qué podemos hacer…

La saga del iPhone (2)

En capítulo anterior, había un iPhone en mis manos, y un Nexus One estaba de camino.

Esta mañana llega un paquete para mí en conserjería. “Mi Nexus”, me digo. Y bajo como las balas a por él.

En principio el Nexus One me costaba 49 euros, pero Pedro, el conserje,  Insistía en que no había que pagar nada. Pensando en que me lo pasarían por el banco en la próxima factura, firmo el albarán de entrega y me subo a la sla de profesores feliz como una perdiz cmiendo regaliz. Abro el paquete y ¿qué es lo que me encuentro? Esto:

Se llama Sony- Ericsson Vivaz. Y no es un Nexus One.

El caso es que el terminal mola: Tiene una cámara de 8Mp (si, si, ocho), graba video en alta definición, lleva Symbian, sincroniza muy bien con Outlook, el Bluetooth es impresionante…

Mientras me pienso si protesto para que me manden mi Nexus One o me quedo con este, lo disfrutaré hasta mañana.

(Continuará…)

La saga del iPhone

Llegando la primavera o el otoño, depende de los años, se ha convertido en tradición solicitar una portabilidad a otro operador de telefonía móvil para que Vodafone me haga una contraoferta y así cambiar gratis (o casi) de móvil.

Este año, rizando el rizo pensé que igual molaba tener un iPhone, así que me apunté a Movistar para que me dieran un iPhone 3Gs. Las tarifas no eran para dar palmas con las orejas, pero o estaban mal. Al final me salia por 49€ al mes tarifa plana de voz y datos.

Durante unas semanas los de Vodafone se hicieron los remolones, y pasaron de mí, así que me fui haciendo a la idea del iPhone, incluso me instalé el iTunes (a través de Wine, no me sean malpensados). Un día recibí un mensaje de Movistar:

Su tarifa plana iPhone ha sido activada

Lo cual me pareció muy bien: si Vodafone no reacciona, pues perfecto: tengo un iPhone. Llamé al 1004, me confirmaron que efectivamente la portabilidad se había realizado y que ya estaba en las garras de Movistar. Pero hete aquí que al día siguiente los chicos de Vodafone me llamaron para demostrarme lo mucho que les apenaba mi decisión de abandonarles y dar por finalizado lo nuestro. Y para ilustrar su dolor me hicieron la esperada contraoferta: El Nexus One a 99€ y un año de tarifa de datos gratuita. Como me avalan varios años de experiencia regateando con los comerciales de Vodafone y me he leido el blog del Teleoperador desde sus inicios, yo sabía que esa no era su última oferta, y que tiene instrucciones precisas de comportarse como tenderos de un mercadillo en Rabat, así que me hice el interesante, esgrimí el precio del iPhone (29€), mis tarifas y los muchos disgustos que me ha dado Vodafone los útlimos años. Al final, tras varios amagos, regates, un pasito p’alante, María, un pasito p’atrás. Conseguí el terminal a 49€, el primer año datos gratis y voz al 50%.

Y volvemos a la rutina: fax a Vodafone, sms de aceptación, solicitud de portabilidad anulada y en unos días recibirá su Nexus One, gracias por confiar en Vodafone, bla, bla, bla.

Pasan los días y yo casi que ni me acuerdo de la portabilidad.

Esta mañana, a eso de las 9:10 el conserje del colegio me llama para decirme que ha llegado un paquete para mí y que baje a recogerlo. Bajo los cuatro tramos de escaleras volando, me llego a conserjería, efectivamente hay un paquete para mí, lo abro, y ¿que me encuentro? Esto:

Sí señores, un iPhone 3Gs de 16Gb nuevecito. Tras la sorpresa inicial, y como ya me conozco yo los errores de Movistar, automáticamente llamo al 1004 y les comento la situación.

El Profe Miguel: Hola, buenos días. Es que me ha llegado un iPhone a mi nombre y yo no soy cliente de ustedes.

TeleOperadoraA Digame su nº de telefono.

EPM: Si, es el *** ** ** **

TOA: Ah, si, aqui me aparece que su portabilidad ha sido cancelada.

EPM: Si, es que soy de voluntad débil

TOA: Y, ya que tiene en su poder el terminal, ¿no le interesaría continuar con la portabilidad?

Reconozco que en ese momento se me pasó por la cabeza ponerme a negociar con ella, una tarifa de voz y datos, pero estaba muy cansado y llegaba tarde al baño.

EPM: Pues no, he decidido quedarme en Vodafone.

TOA: Muy bien, pues lamentamos el error y le reembolsaremos su dinero en un plazo de 5 a 7 días a través de un cheque nominativo a su nombre.

EPM: OK, muchas gracias. ¿Y cómo les hago llegar el terminal?

TOA: No hace falta, lo anulamos por imei para que no se pueda usar y puede quedarselo o tirarlo, no podrá usarlo.

EPM: Pero si está nuevo, ni le he levantado el precinto de la caja.

TOA: Ya, pero la política de Apple es no recoger lsos terminales enviados por error, así que los tenemos que anular.

Total, que tengo un iPhone que no puedo usar, así que si alguno de ustedes conoce a alguien capaz de hacerlo funcionar por un módico precio les ruego le pongan en contacto conmigo. De todos modos tendré que ver que puede hacer por mí la cultura oriental.

Mientras tanto seguiré esperando mi Nexus One.

(Continuará…)

El Gran Wyoming lo clava

La crisis se ha convertido en la constatación de que la clase dominante lo es de verdad. Ahora impone sus condiciones aprovechando el miedo que se ha instaurado en la ciudadanía ante la incertidumbre que genera la deriva que ha tomado el sistema. La situación se asemeja a un avión entrando en picado donde el piloto tira de los mandos, al tiempo que plantea negociar con los pasajeros para llegar a un acuerdo antes de remontar el vuelo. El pánico recorre el cuerpo de los viajeros fulminando cualquier posibilidad de reacción. En estas situaciones límite, no se distingue bien la línea entre negociación y chantaje.

Este es el primer párrafo de la columna del Gran Wyoming hoy en Públio, terminen de leerla, no tiene desperdicio.