El Blog del Profe Miguel

Un blog muy personal

Mentiras

Cuenta Daniel Pennac en su extraordinario libro “Mal de escuela” (Chagrin d”école) que en cierta ocasión, al pasar lista al inicio de una clase, echó de menos a un alumno. Inmediatamente fue a llamar por teléfono a casa del muchacho y la madre se disculpó por no haber telefoneado antes para avisar: su hijo estaba enfermo y se quedaría en casa. Cuando Pennac volvió al aula el alumno estaba sentado en su sitio: simplemente había ido al baño.
Esta semana he tenido un par de experiencias parecidas: Niños que mienten en casa y padres que mienten para tapar las mentiras de sus hijos. Muy triste, pero muy real. Y en el colmo del despropósito un padre que es mentido a la vez por su hijo y por su propia madre (abuela del niño).
Para mí, está claro por qué mienten los niños. Principalmente lo hacen por tres motivos:

  • 1º: Para escapar de un castigo o de una regañina.
  • 2º: Para conseguir algo que desean.
  • 3º para no defraudar a sus padres.

La mentira forma parte de la adolescencia, es natural y a los chicos les ayuda a crecer. Y además: Que levante la mano el que jamás mintió a sus padres por una de estas tres razones.

Pero ¿por qué mienten los padres?.
Podría pensarse que intentan proteger a sus hijos de las posibles consecuencias de hacer novillos (si, ya se que ahora se dice pellas pero yo prefiero novillos) o de faltar a un examen. Pero yo creo que es un poco más profundo. Creo que los padres mienten para huir de la sensación de fracaso que les invade cuando sus hijos traicionan las espectativas que en ellos habian puesto. O dicho de una manera un poco menos retorcida: Para mantener la ilusión de que controlan todo lo que rodea a su niño / niña.

Por lo tanto, padres e hijos viven en la mentira, unos para no defaudar y otros para no sentirse defraudados. Una consecuencia más del empeño de muchos padres en educar a sus hijos para desenvolverse en un mundo irreal, un mundo donde no existe la frustración, donde siempre eres tratado con justicia, donde recibes exactamente lo que te mereces. Dineylandia, vaya.

Los padres de mis alumnos adolescentes se niegan a creer que sus hijos se estan haciendo mayores, que empiezan a volar por sí mismos y que tienen que empezar a asumir las consecuencias de sus actos. Protegiendoles así de la realidad solo consiguen ralentizar el proceso de maduración y eso, a medio plazo, trae terribles consecuencias para los chicos, para las familias y para la sociedad en la que se intentan sumergirse, en general.

Todo sobre el sexo

En el colegio estamos preparando unas charlas de orientación afectivo-sexual para los alumnos de 2º E.S.O.(12-13 años). Los imparten el equipo de orientadoras del Ayuntamiento de Valdemoro, y la verdad es que la cosa pinta bastante interesante, sobre todo por que parecen profesionales muy competentes. Hoy empezabamos con una charla preparatoria para los padres en la que les explicamos lo que vamos a hacer y los objetivos que se persiguen. Como anecdota tristísima, de 18 padres solo ha venido uno.
Como en la adolescencia todo lo relacionado con el sexo llama la atención, dos alumnos de 1º me abordan en el patio para protestar porque las charlas solo se van a dar en 2º.
Amablemente, para no dañar su ego, y a pesar de la faringitis, les explico que los de 1º podrán tenerlas el curso próximo, que deben tener paciencia, etc.
Cuando acabo mi pedagógica explicación los dos chavales, más desanimados que convencidos, se vuelven a su balón y su canasta, pero antes de alejarse, oigo como uno de ellos le dice al otro: “Bah, de todos modos ¿que nos van a enseñar a nosotros sobre el sexo?”

Bienvenidos

A todos los que vengais desde Pensamiento Borroso o desde Bourbaki.
A partir de ahora nos veremos por aquí.
Tened un poco de paciencia con la web, es que la he diseñado deprisa y corriendo con el Live Pages este de Strato, que es muy cómodo, pero muy limitadito. A ver si saco un rato (será por Semana Santa) y desempolvo mis escasos conocimientos de DreamWeaver para hacer un diseño un poco más elaborado.