El Blog del Profe Miguel

Un blog muy personal

Decorando con vinilos

Lo reconozco: soy un fanático de las pegatinas decorativas, y la verdad es que hay algunas impresionantes.

Pero las cosas molan mas si se las hace uno mismo, así que, como no puedo tener las manos (ni la cabeza) quietas me fui a la ferretería y me hice con un rollo de vinilo adhesivo (el aironfix de toda la vida en versión ferretería, que es mucho más barato que en versión papelería, 0’75€ frente a 4€ el metro). Y me dispuse a maquinar algo para pegar en la pared.

Después de dar unas vueltas por ahí, no encontré nada que me convenciera (demasiado simple, demasiado complejo…) así que me cogí un lápiz y me puse a hacer mi propio diseño. Unas flores para la pared que hay sobre la mesa de trabajo de mi mujer.

Lo primero es hacer un boceto sobre papel del diseño que se quiere trasladar a la pared.

Se hace el boceto a lápiz y luego se repasan los trazos con rotulador

Hay que tener en cuenta que los colores son planos, y que los volúmenes hay que insinuarlos variando las perspectivas, porque aquí no se admiten sombreados. A mí me fue muy útil pensar en el negativo de las flores que quería recortar, se recortan  las formas y se deja que los trazos los complete nuestra imaginación.

La plantilla recortada y colocada para irla pasando al vinilo ordenadamente. Ojo: ¡Las piezas se calcan al revés!

Luego se recortan las piezas del motivo (en este caso los pétalos, los tallos y las hojas) y se trasladan al vinilo, con mucho cuidado, porque para calcarlas en el vinilo hay que ponerlas al revés de como las hemos dibujado.

Pasando las plantillas de los pétalos al vinilo. Esto es lo más sencillo.

Finalmente solo nos queda ir pegando las piezas recortadas en vinilo con mucho cuidado en la pared elegida. Si el vinilo es de buena calidad es muy difícil despegarlo, por eso es conveniente comprarlo del barato, por si nos arrepentimos y hay que despegarlo.

Este es el resultado final:

Este es el resultado, pero... ¿final? No lo creo.

 

Los holandeses son raros

En Español: Matemáticas

En Francés: Mathémathiques

En Inglés: Mathematics

En Alemán: Mathematik

En Ruso: математика

En Italiano: Matemática

En Albanés: Matematikë

En Checo: Matematika

En Noruego: Matematikk

En Galés: Mathemateg

En Polaco: Matematyka

En Estonio: Matemaatika

En Holandés: Wiskunde

Los holandeses son raros…

Nunca he leído nada de Bertoldt Brecht

Tenia yo 13 años y acababa de empezar 1º de BUP. Mis padres me ofrecieron la posibilidad de permanecer en el colegio privado en que que hice la EGB, pero yo preferí irme al Instituto. El único motivo fue que mis amigos me habían contado que en el instituto los profesores no pegaban a los alumnos.

El primer día de clase nos recibió la tutora en el aula, Dª Elsa de Benito,  una señora muy mayor con métodos del siglo XIX. Después de la charla habitual, nos dio la lista de libros que teníamos que leer durante el curso y nos pidió que eligiéramos uno de ellos para leer en cada trimestre. La lista era bastante completita, pero orientada a gente poco habituada a leer (es falso eso que se dice de los jovenes de ahora, que leen menos que los de antes: en mi clase, por placer, leía yo, el resto leían las lecturas obligatorias porque no había más remedio) y yo, a los 12 años ya había leido a Steinbeck (La Perla, El Omnibus Perdido) a Thomas Mann (Los Buddenbrook) y empezaba a hincarle el diente a mi primer Hemingway (El viejo y el Mar), así que aquellas lecturas se me quedaban pequeñas. Levanté la mano y lo dije en voz alta.

La profesora me miró incrédula y me alargó bruscamente (me la tiró sobre la mesa, vaya) otra fotocopia amarillenta con otros diez o doce libros, los cuales también había leído ya, y así se lo hice saber. Me cayó una bronca de proporciones bíblicas, me llamó maleducado, mentiroso, presuntuoso, bla, bla, bla… y finalmente me dijo que mi lectura obligatoria de ese trimestre sería Historias de Almanaque de Bertoldt Brecht y que la conversación terminaba en ese punto.

No era una mala noticia: yo ni siquiera sabía quien era ese tal Brecht, así que aquello me abría un poco el horizonte de las lecturas, pero me sentó tan mal que me tratase así que me negué a leerlo. Busqué a alguien que lo hubiese leído el año anterior para pedirle el trabajo con intención de copiarlo, pero también me negué a leerme el trabajo y, por supuesto, no lo entregué, motivo por el cual me pusieron un cero como un castillo. Suspenso, sí, pero con el orgullo intacto. A partir de ahí mi relación con la profesora Elsa no fue a mejor, mas bien todo lo contrario y por si acaso se lo sospechan, están en lo cierto: Me quedó para septiembre.

El caso es que nunca leí ese libro. Le cogí manía sin conocerlo. Ni siquiera en la Universidad, que en mi círculo de amigos izquierdosos se le adoraba como al Mesías, fui capaz de leermelo, y así he llegado a los 42 años.

Pero esta semana ha caído en mis manos el Kindle de Amazon y  se me ha ocurrido que quizá ha llegado el momento de leerlo y comprobar si de verdad Brecht es tan bueno como todo el mundo me ha dicho desde hace casi 30 años. Ya me he descargado el libro (no está disponible en Amazon para Kindle) y en cuanto publique esto me pongo con él.

Ya les contaré.

 

Matemáticas en el Centro Comercial

Todos los años en Secundaria del Colegio Valle del Miro hacemos una actividad fuera del colegio para cerrar el trimestre. En general es una jornada de convivencia sin más sentido que el de practicar un poco de deporte y estrechar lazos entre compañeros y con los profesores.

Pero este año se me ocurrió que además podríamos darle un sentido curricular y orientarlo (como no) a las Matemáticas dandoles a mis alumnos la ocasión de practicar las herramientas y conceptos trabajados en clase.

Lo cierto es que la primera idea iba orientada a mis alumnos de Matemáticas A (4º ESO) que ya han terminado la parte de Estadística, pero con un poco de esfuerzo e imaginación ensegida salen actividades para los de Matemáticas B e incluso para los de 3º (por supuesto no iba a dejar fuera de esto a mis chicos). Más abajo les he puesto el enlace para descargar los ejercicios. Es un pdf, pero si lo necesitan en formato ODT,  DOC, DOCX… solo tienen que pedirlo. Como siempre, estan bajo licencia CC, o sea que pueden usarlos con total libertad, modificarlos, etc siempre que se usen con fines puramente educativos y sin ánimo de lucro. Si además me escriben un e-mail para decirme que lo van a usar, yo se lo agradeceré.

Pero no todo va a ser Matemáticas, así que aprovechando las ofertas de grupos, contratamos una clase de esquí en la pista de nieve, con materiales y profesores incluidos (salvo los guantes y los calcetines, por motivos evidentes, que también se pueden comprar allí mismo).

En total, con el viaje en autobús incluido, a cada alumno le costó la jornada de Matemáticas y esquí por debajo de 40 euros, lo cual está bastante bien dados los tiemos que corren.

Para terminar la jornada, les dejamos una hora y media de vagabundeo para que pasearan (en grupos, nunca solos) hicieran compras, miraran escaparates… y regresamos al colegio alrededor de las 9 de la noche.

Si alguno de los que me leen le apetece repetir la actividad con sus alumnos, este es el proceso a seguir:

  1. Ponerse en contacto con la dirección del Centro Comercial para avisar de que van a ser invadidos por una manada de adolescentes que andarán por allí midiendo, contando, preguntando, cronometrando… Los de seguridad deben estar avisados por lo que pueda ocurrir. La persona de contacto es Minerva Ruipérez . Y estará encantada de atenderles.
  2. Una vez que la solicitud ha sido aprobada por al dirección del Xanadú hay que contactar con los responsables de Madrid Snow Zone (la pista de nieve). A mi me atendieron Patricia Duchel y Marta Gómez. Supereficientes, amabilísimas y muy tolerantes con mis retrasos y mis despistes enviando documentos y pagando reservas. Mil gracias a las dos, por cierto.
  3. Si los profesores van a ir a preparar las actividades unos días antes, es conveniente pasarse antes por la gerencia del Centro (con copia de los correos donde se indique cuando se va a realizar la actividad) y avisar de que a lo largo del día habrá unos señores midiendo y contando cosas por allí. El Jefe de Seguridad es un señor muy educado, muy amable, pero que da mucho miedo.
  4. Clasificar a los alumnos por nivel de esquí: A (nunca ha esquiado), B (Alguna vez esquió) yo C (Esto del esquí está controlado) y enviar dos listas: Una a la dirección del Xanadú con los Nombres, edades y DNI de los alumnos y profesores al cargo y otra a Madrid Snow Zone con los nombres, edades y nivel de esquí de los alumnos, para adjudicarles el monitor adecuado.

Un consejo: Háganse acompañar por profesores de Ed. Física o por aficionados al esquí. En mi colegio los profesores de Matemáticas son de natural sedentario y no se suben a unos esquies ni locos. Lo digo porque por cada 15 alumnos, un profe (o padre-madre que acompañe a los niños) puede entrar a esquiar gratis un par de horas (1 h 45′).

 

Clic aquí para descargar los Ejercicios de Matemáticas en el Xanadú.

 

Ute Lemper vuelve a España

Los que me conocen saben que soy un pelín mitómano, especialmente con los músicos y que lo mío con esta chica va más allá de la afición, para convertirse en veneración. Acostumbrados como estamos a falsas divas y cantantes insulsas que, aún voces bonitas son incapaces de provocar la más mínima emocion, la presencia de Ute Lemper en un escenario es una experiencia dificil de olvidar. Verla caminar, oirla cantar y caer rendido es todo uno. Pero no les voy a intentar convencer: hace falta verla para entenderlo. Yo la ví el año pasado en The Bukowsky Project, una (demasiado, para mi gusto) ambiciosa teatralización de poemas de Charles Bukowsky, que solo se salvaba con la arrolladora personalidad de Ute Lemper, su voz y sus interpretaciones. Siendo como era, un espectáculo normalito, que hubo que engordar artificialmente con canciones “de las viejas” salí del teatro hipnotizado. Era mi primera vez con Ute Lemper.

Pero este año me quedo sin verla, porque no viene a Madrid, y las dos únicas fechas que tiene en España son el 16 de Diciembre en Pamplona y el 18 de enero en Barcelona. Imposibles para mí. Y esta vez si que parece que va a merecer la pena, porque trae un espectáculo basado en tangos de Astor Piazzola. Habrá que conformarse con el disco… si sale a la venta, porque de lo de Bukowsky aún estamos esperando que se edite un disco. A la Diva no debió gustarle mucho el resultado.

 

La anecdota (verídica) de Norbert Wiener

Norbert Wiener fue un matemático estadounidense que vivió durante la primera mitad del siglo XX. Ingresó en la Universidad a los 11 años, se graduó con 14 y obtuvo un doctorado en Lógica en Harvard a los 19. Es el padre de la Cibernética (el término se le debe a él), campo que inventó trabajando para las Fuerzas Armadas de los EE.UU durante la II Guerra Mundial diseñando un sistema de aviones no tripulados guiado por radar.

Wiener era famoso por sus olvidos y sus despistes. En cierta ocasión, la familia Wiener se había mudado de casa, su mujer, temiendo que a su marido se le olvidara la nueva dirección se la escribió en un papel y se la metió en el bolsilo. A lo largo del día, Wiener necesitó un pedazo de papel para hacer algunos cálculos y usó el que tenía en el bolsillo. Cuando terminó tiró el papel a la basura.

Por la tarde, cuando quiso volver a casa, se dio cuenta de que había perdido el papel, y sin pensarlo, dirigió sus pasos hacia su antiguo domicilio. Al llegar allí comprobó que la casa estaba deshabitada, así que le preguntó a una niña que pasaba por allí: “Hola, sabes a donde se han mudado los Wiener?“, y la niña contestó: “Si, Papá, Mamá me ha mandado a buscarte”.

Loteria 11.11.11

Mañana es el famoso sorteo de la ONCE, así que habrá que ir haciendo una predicción para demostrar una vez más mis dotes adivinatorias. Sin necesidad de consultar la bola de cristal ni de sacarle las tripas a cien bueyes, estoy en condiciones de afirmar que ninguno de los números y series que a continuación se detallan van a salir premiados con el premio de los 11 millones de euros:

  • 37717 series 046, 047, 048, 049, 050.
  • 08664 series 061, 062, 063, 064, 065
  • 23773 series 096, 097, 098, 099, 100
  • 46699 series 101, 102, 103, 104, 105
  • 89555 series 091, 092, 093, 094, 095
  • 66686 series 096, 097, 098, 099, 100
  • 33020 series 121, 122, 123, 124, 125
  • 56335 series 116, 117, 118, 119, 120
  • 23233 series 041, 042, 043, 044, 045
  • 55722 series 056, 057
  • 46614 series 063, 064

Ya me darán la razón mañana por la noche.

Geogebra

He añadido una página nueva en el blog para linkar las construcciones en Geogebra que voy haciendo para mis clases. Los pongo aquí por si acaso pudieran ser útiles para alumnos y profesores afines a las nuevas tecnologías.

Si algún profesor pasa por aquí y quiere los ficheros ggb para modificarlos o adaptarlos solo tiene que pedirlos.

Eso sí: si alguien usa esto para algo, sería un detalle escribirme un correo para contarmelo, Yo se lo agradecería.

Halloween (2). Un disfraz de esqueleto.

Sara quería difrazarse de esqueleto, así que había que hacerle un disfraz de esqueleto. Cierto es que lo más fácil era irse a una tienda de disfraces y comprar uno hecho, pero se trata tambien de implicar a los niños en estas actividades y de evitar enviarles el mensaje de que las cosas se compran hechas. Prefiero que aprendan que las cosas hechas a mano son mejores y mas divertidas.

El caso es que todo empieza con unos leggins (¿en que momento exacto de la historia la palabra mallas fue sustituida por leggins?) y una camiseta negros, a ser posible viejillos, porque no se podrán recuperar para la vida activa. Si no se tienen, se pueden comprar en H&M, C&A o Primark por siete u ocho euros.

Luego hay que dejarse caer por la mercería más cercana (ventajas de vivir en un pueblo: las tiendas de barrio aún sobreviven) y comprar un trozo de tela de esa que se pega con la plancha (0’35 € el metro).

Con la modelo vestida de negro se van haciendo unos modelos de los huesos a medida de sus brazos, piernas, etc. que iremos poniendo sobre la ropa para ajustar el tamaño de las piezas al de la prenda.

Primero pegamos las piezas con cinta adhesiva para hacernos una idea de por donde van los huesos

Ahora que ya sabemos el tamaño de los huesos, calcamos todas las piezas en la tela adhesiva y las recortamos. Vestimos a la modelo con la ropa negra y con unos alfileres vamos colocando las piezas hasta que nos guste como quedan.

Poniendo huesos en su sitio, como un traumatólogo cualquiera.

Si se tarda mucho en recortar y colocar se corre el riesgo de que la modelo se nos duerma de puro aburrimiento. Las diez de la noche no son horas de andar haciendo disfraces, por muy de esqueleto que sean.

El proceso es pesado, porque la tela adhesiva es bastante dificil de recortar, pero no es en absoluto dificil.

Ahora solo nos falta coger la plancha e ir pegando los huesos en su ubicación definitiva. Poco a poco, con mucha paciencia, en esta fase cualquier error puede ser fatal.

El resultado se puede ver aquí abajo.

Lápiz, tijeras, plancha y cuatro horas de trabajo. Habrá merecido la pena cuando vea la cara de Sara por la mañana.

Nos falta la careta. Pero para eso hay muchas opciones: el fieltro, la cartulina, o, si se ven con ánimos, las mascaras de escayola de La Factoría Plástica.

Mañana haremos el disfraz de calabaza. Permanezcan a la escucha.

Halloween (1). Vaciar una calabaza

Vaciar una calabaza es un proceso que parece dificil pero en realidad es la tontería del siglo. Basta con tener cuidado para no llevarse un dedo con el cuchillo, pero eso se resuelve simplemente poniendo los dedos por la parte del cuchillo que no tiene filo.

Necesitaremos los siguientes elementos:

  • Un cuchillo grande para abrir la calabaza
  • Un cuchillo pequeño para recortarla
  • Una cuchara sopera para vaciarla
  • Un rotulador para marcar los cortes.

El primer paso es coger la calabaza y abrirla. Cuanto mayor sea la calabaza, mejor. La mayor parte de la gente las abre por arriba, separando la parte del rabo, pero en mi caso he abierto la calabaza por detrás porque estaba empezando a pudrirse:

Efectivamente, la calabaza se estaba poniendo pocha, así que no ha habido más remedio que sacrificarla

De todos modos, yo prefiero abrirla siempre por detrás, porque queda mejor y es más sencillo a la hora de meter la velita para que de susto de noche.

Una vez abierta, hay que sacar de dentro todo lo que tiene, y para ello nada mejor que usar las manos. Lo más dificil de despegar son las hebras (con las que luego podemos hacer un cabello de ángel extraordinario) y tendremos que ayudarnos con una cuchara sopera si queremos que el interior quede liso y uniforme. Luego con un cuchillo pequeño podemos ir tallando el interior para quitar toda la carne que podamos.

Esto no da asco (salvo con las calabazas podridas). Las pepitas se pueden secar y tostar y con las hebras podemos hacer cabello de angel o flan de calabaza (salvo con las calabazas podridas).

Ahora viene la parte más dificil: hacerle los ojos, la nariz y la boca. Primero, con un Rotulador permanente (es por no decir Edding, que paso de hacerles publicidad, pero me refiero a un Edding 3000), para hacernos una idea de por donde deben ir los cortes. No se preocupen por manchar la calabaza: se borra con alcohol o colonia.

Poco a poco esto va tomando forma. Adivinen cuales de las fotos de esta imagen las tomó Sara. Es fácil si piensan en el punto de vista de una niña de 8 años.

Luego, con mucho cuidado y un cuchillo no muy grande hay que ir haciendo los recortes. Primero, con la punta del cuchillo se repasa la linea que hemos dibujado. Luego se vuelve a repasar metiendo un poco más el cuchillo, y así sucesivamente hasta que la pieza salga sola.

Este es el cuchillo en cuestión. Si es más pequeño y con menos filo no pasa nada: para lo que lo queremos sirve práticamente cualquier cuchillo, hasta los de untar mantequilla.

La única regla que hay que observar siempre es: Paciencia, mucha paciencia, aquí, como en tantos otros sitios, las prisas no son buenas.

Este es el resultado final:

Este es el resultado final una vez borradas las marcas de rotulador. En la segunda foto hay una niña escondida detrás de la calabaza. A que no la encuentran

¡Que se diviertan!